Capítulo 9

937 Words
                                                                                          Capítulo 9 El bosque lucía casi mágico, los rayos del sol tocaban las hojas de los árboles creando bonitas sombras y un cálido ambiente. JungKook encontró varias casitas para pájaros, veía como SooMin las llenaba con algo de comida para ellos, la enfermera que estaba encargada de ella le brindaba el alimento de esas aves. — ¿Siempre haces esto en ese taller? —preguntó cuándo colgaron la última. — Puedo varias, pero es lo que más sé hacer—se encogió de hombros—Bien, ¿Quieres que volvamos al centro o quieres conocer un lugar más? — Prefiero estar un rato más afuera. SooMin le llevó a un río donde el agua era tan cristalina que podía verse las rocas al fondo, algunos peces incluso nadaban por allí, era un agradable y sencillo lugar. A JungKook le agradó tanto que intentó memorizarlo para dibujarlo. — Es relajante—miró el río— ¿La corriente es fuerte? — Mmm...míralo tú mismo. El chico captó muy tarde, SooMin lo arrojó al agua y se echó a reír, aunque para el maknae no fue gracioso, salió a la superficie pasando sus manos por su cabello, toda su ropa empapada se aferraba a su cuerpo creando una perfecta imagen para la chica. — ¿Estás loca? ¡¿Por qué hiciste eso?! El río pudo haberme arrastrado... — ¿Crees que te lanzaría al agua si la corriente fuera fuerte? —bufó y JungKook no dudó en responder. — Sí, lo creo. — Me ofendes, Jeon JungKook—dramatizó—Deja de ser amargado, dame la mano—le ofreció acercándose a la orilla. Claro que JungKook aceptaría su ayuda, el chico al tomarla jaló de su brazo llevándola al agua con él. El chico se hundió una vez más y SooMin ahora estaba empapada, golpeó su pecho al salir a la superficie, el agua llegaba por el pecho de él, pero casi por los hombros de ella. — ¡Hijo de...! JungKook no la dejó acabar, la hundió en el agua abrazándola de la cintura, debajo de ésta intentó soltarse, pero el chico se vengaba por lo que había hecho. — ¡Suéltame! —escuchó el grito de ella antes de hundirla varias veces más sin medir su fuerza en ocasiones. SooMin furiosa lo hundió también comenzando a verlo como juego, ambos estuvieron así un largo rato. Sentados en la orilla del río completamente empapados miraban el agua correr, el silencio no duró mucho, SooMin quería preguntarle algunas cosas. — ¿Cómo una persona que tiene conciertos, tiene fama, dinero y.…todo lo que quiere pudo terminar aquí? —lo miró. JungKook se veía irresistible con el cabello mojado y la ropa también, de por sí, era natural en él verse perfecto en cualquier situación. — Siempre somos seres incompletos, ¿No? —la miró. SooMin tenía el cabello en ondas por sus hombros, sus labios estaban rojos, su nariz igual y sus mejillas el doble, para JungKook lucía tierna y hasta menor. — ¿Cuándo te diste cuenta que necesitabas ayuda? — Nunca lo hice, los chicos me hicieron cambiar de opinión—asintió—Ellos presenciaron cuando rompí el espejo del baño minutos antes de salir en el último concierto en Seúl—miró sus manos—Estaban llenas de sangre... SooMin comprendió mirándolas, las manos de JungKook eran grandes, de dedos largos, pálidas y con venas que sobresalían en ocasiones. Completamente masculinas. — ¿Crees que el estrés y la presión te llevaron a ello? — No lo creo, lo sé—aseguró—Ser idol no es fácil, lo sabía desde que fui a la audición, pero enfrentarlo es otra cosa, siempre olvido que soy humano, que también necesito descanso. SooMin asintió estando de acuerdo. — Te presionaste tú mismo—él la miró—Creo que Sarah una vez dijo que eras un chico fuerte, talentoso y capaz de cualquier cosa—recordó—Eso te pasó, quisiste cargar todo en tus hombros, pero el peso fue insoportable, terminaste explotando, JungKook. — Una cosa es lo que le mostramos al público, otra muy diferente es lo que vivimos—tembló ligeramente cuando la suave brisa los atrapó. — ¿Por eso quieres alejarte de la música? — Al menos estando aquí, sí pero no te lo niego, hacer música, cantar y bailar son mi vida y es lo que quiero hacer toda mi vida—dijo muy seguro. Tanto que con eso se dio por finalizada la conversación.                                                                                                    [...]   Eran las dos de la madrugada cuando JungKook despertó agitado, había tenido una pesadilla, esta vez TaeHyung no le decía que su agencia lo había echado, esta vez eran las millones de ARMYS despreciándolo por ser un ser con errores, un ser que comete errores como todo humano, lo estaban juzgando por algo que es normal. Sintiendo que la inquietud y el temor crecían en su pecho, tomó uno de los frascos que le ayudaban a dormir, bebió dos píldoras con el vaso de agua en la mesa de noche y recostó su cabeza en la almohada sintiendo el efecto de inmediato. Sus párpados comenzaron a pesar, fue quedándose inconsciente con la voz de SooMin haciendo eco en su mente eliminando todo rastro de esa pesadilla, JungKook merecía equivocarse, era parte del ser humano y parte de la vida. Cuando sus ojos se quedaron cerrados su respiración se hizo más lenta. Por la mañana cuando Matthew fue a despertarle se asustó, JungKook se había automedicado, no debía beber dos píldoras sino una, el día comenzaba con una grave emergencia. El maknae no despertaba.
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