Travis Detuve mi auto a unas cuantas calles del bar que solía frecuentar con Danna, salí del auto y me apresuré a entrar al lugar. Dicen que al mal paso darle prisa, y eso es lo que más quería ya que mentirle a Allie me estaba carcomiendo la consciencia. —Tienes diez minutos para decir lo que tengas que decir. —Solté una vez que encontré a Danna. Ella llevaba un ajustado vestido dorado con un escote que resaltaba cada uno de sus atributos femeninos, sin mencionar que la transparencia en la espalda no dejaba mucho a la imaginación. Se veía vulgar y poco elegante, no puedo creer que en el pasado eso pudiera llamar mi atención. —Hola a ti también, cariño. —Saludó con sarcasmo. —Ya estoy aquí ¿de qué quieres hablar? —Una sonrisa se formó en los labios rojo cereza de Danna. —¿Una copa? —O

