Poco a poco, día a día, tanto Denzel como Estella lidiaron con la ruptura a su modo. Lo más difícil fue no caer en la tentación de contactarse, pero gracias a la determinación y la fuerza de voluntad de ella de bloquearlo al principio del rompimiento, ayudó a que ninguno de los dos sufriera demasiado. Denzel se atrapó a sí mismo llamándola algunas veces; sus dedos se movían solos cuando el alcohol nublaba sus sentidos y, en la soledad de su departamento, pensaba en ella. La voz automática entraba en sus oídos como una bola de demolición, haciendo añicos cualquier esperanza nacida en ese momento de debilidad. Igual sucedía con las r************* . Estella poseía una cuenta profesional en la que publicaba información relacionada con su trabajo general; era parte de la estrategia del instit

