Después de que el reloj pasó de la medianoche del día de su cumpleaños, Estella Cass primero tomó medidas laborales. Revisó y envió el informe de su investigación al correo pertinente, cotejó la data de su otra asignación y cargó al sistema del instituto los archivos preliminares de su tercera asignación. Sumergirse en el trabajo le ayudó a olvidar, por un instante, cuánto le dolía el corazón. ―¿Y qué si duele? ―le preguntó al chorro de la ducha mientras se bañaba. Apenas amanecía y el entumecimiento del trabajo comenzaba a desaparecer, dando paso a todas esas emociones contenidas. Había llorado demasiado; abrir los ojos a la cruda realidad dolía más de lo que había imaginado alguna vez. Denzel Taylor no fue su primer amor; sin embargo, sí fue con quien consideró pasar el resto de su vi

