El mismo día Miami Fernando Estoy con la sangre hirviendo por la visita sorpresa de la gente del gobierno en mis oficinas, incluso me deje llevar por mi rabia viniendo a buscar a Andrés, pero el muy desgraciado no quiere recibirme y quién terminó pagando los platos rotos fue Teresa, tuvimos una fuerte discusión, hasta se indispuso dejándome preocupado, claro que ella nunca me diría nada por más que se esté muriendo, es demasiada orgullosa, más bien lo que obtuve es que me repita que Priscila es mi amante, era algo que en cualquier momento saldría a la luz, me grita mi interior mientras camino por los pasillos a la oficina de mi suegro, porque yo no me voy a dejar ver la cara, me va a escuchar aunque no quiera. En fin, estoy por llegar a la puerta de la oficina de Andrés hasta que me c

