ISABELLA Me encontraba en mi habitación, con la mente llena de pensamientos tumultuoso. Las palabras de Viviana habían sembrado en mi la duda que no podía ignorar. Mientras miraba la ventana por la ventana, el suave resplandor de la luna y las estrellas parecían burlarse de su confusión. No puedo seguir negando lo que siento por Alessi, susurre para mí misma, mientras una lagrima solitaria rodaba mi mejilla. Mis emociones eran un torbellino de pasión y medio, y no sabía cómo enfrentar la situación que se estaba desarrollando entre nosotros. En ese momento un suave golpe en la puerta de mi habitación me sacó de mis pensamientos. Me puse tensa y me pregunté quién podría ser a estas horas de la noche. Abrí la puerta lentamente, y Alessio apareció en la penumbra de la habitación. Su mirada

