- - - - AMELIE Escucho pasos y me emociono completamente, sonrío cuando siento que abren la puerta y veo que es mi madre quien suelta un gran grito cuando me ve. —¡Amelie, mi niña! —grita y me abraza con fuerza, mi padre no tarda en aparecer. —¡Hija! —dice emocionado y mi hermanito baja las escaleras rápidamente. Los abrazo y beso, los eché de menos. —Porque no nos dijiste que llegabas para ir por ti —dice mi padre tomándome de los hombros. —Quería sorprenderlos —lo abrazo y él me envuelve en su calor. —Que felicidad mi pequeña niña, esta casa se siente vacía sin ti, no puedo esperar a que termines tus estudios y la beca y puedas volver a tu casa donde perteneces —los ojos de mi madre se cristalizan mientras sonríe, correspondo, pero trago en seco y todo el deseo de decirle de m

