- Como usted desee, tercer concubino. Wren realizó una profunda reverencia ante la presencia de los tres hombres nobles que se encontraban en la habitación, su acción causo que una pequeña sonrisa se instalara en los labios de su hermano mayor. - Uy, me costara acostumbrarme a ser llamado de esa manera. – Paolo admitió con las mejillas levemente sonrojadas por la vergüenza, entretanto acercaba su mano derecha a su nuca sobando esa zona. La mujer de cabello pelirrojo giro sobre su propio eje para quedar del lado derecho de la Emperatriz, se arrodillo delante de la fémina para posteriormente sujetar sus manos con dulzura encontrándose con una mirada inquieta puesto que a través de sus ojos oscuro era evidente el tumulto de preocupaciones que pesaban sobre los hombros de la mujer de cabell

