Capitulo 3

2516 Words
Amyleth. Estoy afuera de esperando que mamá saque el auto para llevarme a la prepa, por fin tenemos el uniforme y para mi sorpresa no es holgada como acostumbro a usar pero tampoco soy una salchicha andante, Amanda se ve divina con este uniforme nada comparado a mí, yo soy tan poco femenina. — Buenos días compañera … grita una niña, viene acompañado de un niño … — con que tú eres mi nueva vecina, que pequeño es el mundo ¿no? Soy Charlotte y él Mason. — Hola, Amy, mucho gusto … dice sonriendo Mason — Nos vemos … dice ella. Genial mi vecina es dulce y además es mi compañera, eso quiere decir que esto va a mejorar. Con los dos libros que he publicado he recibido mis ganancias y las he ahorrado para mi universidad, pero también una partecita de ella la utilizo para mis cosas, aunque papá nos da todo nos han enseñado a valernos por nosotras y eso es bueno. De pronto un pensamiento cruza mi cabeza. — ¿y si alguno de mis compañeros tiene mis libros? Nooooo, imposible, eso sería muy raro o una coincidencia muy poco probable creo yo. La decisión de escribir historias de fantasía y mitología fue por mi timidez, y me ha ayudado bastante a interactuar con las demás personas, el boxeo inició porque un niño tonto de 12 años me molestaba y cada que podía me empujaba así que inicie con clases de defensa personal a los 10 años, al finalizar el entrenador les sugirió a mis papás que yo sería buena boxeadora si ellos me daban la autorización y así fue. Gané varios combates y unos títulos, aunque puede que sea boxeadora “casi” reconocida aun no soy profesional, eso requiere mucho trabajo y empeño, pero espero que con este nuevo entrenador pueda lograrlo, porque es difícil encontrar luchadoras con quien combatir, mi nuevo entrenador está calificado para entrenarme y tiene sus documentos al día igual que yo. Este fin de semana iré a mi primer entrenamiento, ya tengo todos mis implementos y es cuestión de esperar que llegue sábado para ir, debo acoplarme a una rutina diaria de entrenamiento y una dieta. Amanda cada que me ve pelear se hace chiquita, le da pánico que me lastimen y aunque terminamos con la cara hecha nada es solo un deporte que por suerte usamos protección, no es fácil dejar que te golpeen por nada tampoco es que una se puede enojar por ello. — Vamos … grita mami al verme sumergida en mis pensamientos. Puedo notar a las chicas que ayer ofrecieron su ayuda esperando a quién sabe, me bajo y me despido de mamá para entrar. —Por fin llegaste dice …. Arianna …. —Te estábamos esperando, te queda bien el uniforme …. Ella me voltea de un lado a otro revisando el uniforme haciéndome sentir incomoda, que me revise no me extraña que ella sea así, todas tienen un estilo muy marcado que las hace lucir muy hermosas. — Ay ahí viene Balian —yo me pongo a un costado de Kaylee tras decir eso. — Buenos días chicas —saluda él, por alguna razón siempre inclino mi rostro —vamos —entramos y yo los sigo como niña chiquita. El timbre suena y cada quien entra para acomodarse en los pupitres. — Te sientas con nosotros. Brianna me tiene agarrada de mi brazo y su toque me asusta, el contacto físico me pone en alarma y trato de relajar el musculo para que no sienta nada, he recibido tantas humillaciones por mi cuerpo que de verdad me da pena y estoy esperando a que ella me diga algo, pero nada, peso casi los 60 kilos. —Balian siempre se sienta solo, no tiene a nadie que lo acompañe ¿serias su amiga? —él inclina su rostro y sé que esta avergonzado, aunque no sé por qué si ser amigos no es motivo para ello. — Bueno, está bien. —De ahora en adelante te sentarás siempre con él —me dio risa que enfatizara tanto el “siempre con él” si no fuera porque él no me gusta creería que quieren que pase algo. — Sí Acomodé mi enagua para sentarme y Balian en ningún momento volvió a verme, seguro seguía con vergüenza y ahora debería lidiar conmigo, al pensar eso me sentí algo afligida no he sido buena haciendo amigos y de todo corazón quisiera al menos tener uno en quien confiar y pasarla bien. —¿estás entendiendo el tema? —no me había dado cuenta que estaba ida en mis pensamientos —¿todo bien?. — Si —dije exaltada — creo que me fui —Balian se rio y yo le sonreí apenada. Las clases pasaron así de incomodo, en la hora de almuerzo Amanda decide que almorzara con una nueva amiguita y yo almorzaré sola, eso creo. — ¿a dónde vas? —yo volteo a ver y el grupo de amigos de Balian están al frente mío. — Voy a almorzar ¿por qué? — Vamos —me dice Arianna tomándome del brazo. Me guiaron hasta una soda y por alguna razón todos volteaban a vernos. — ¿Por qué miran tanto? —le pregunté a Arianna. — Larga historia querida Miré a ver que podía almorzar según mi dieta en mi celular, pedí mi almuerzo y me senté justo en el asiento a la par de Balian. — ¿estás a dieta? —pregunta Liam Sus platos excepto el de las chicas y el de Balian son papitas fritas, pollo o pizza. — Ahh, sí y no —me limité a decir con alegría. Balian seguía en silencio sin decir nada, creo que empecé a caerle mal y me sentí mal al pensarlo. Me limpié y lavé mis dientes para ir a clases, al salir del baño Balian está recostado en la pared con un libro, al verme lo guarda y se acerca. —Te estaba esperando. Eso fue todo, me iba a decir quién sabe qué por seguir sentándome con él o seguirlo por petición de las niñas. — Te pido una disculpa si las chicas te están molestando, no quiero que estés incomoda, ellas a veces pueden ser algo indiscretas — yo sonreí de alivio, ni siquiera sé por qué lo hice. — No te preocupes, ellas me caen bien. Espero que no estés incomodo. — ¿incomodo por qué? —dijo — Bueno como ellas me piden que me siente contigo, no sé si te sientes bien. — Olvídalo, claro que no, vamos. Dejé que me guiara al aula, pongo mi celular en silencio antes de guardarlo lo reviso y veo un mensaje de texto de papá. Papá: — Cariño hay un nuevo torneo ¿quieren participar? Te quieren en él. Amyleth: — Sí papi obvio que sí. El día finalizó con mi nuevo grupo de amigos, dejé una en Huston y aquí tengo siete. Me despido de todos y sin previo aviso las chicas me abrazan, se despiden con un beso cada una e igual lo hicieron los chicos. Me acerqué a Balian para despedirme y su toque fue cálido y agradable en medio de su abrazo. — Hasta mañana Amy —dijo él. — Hasta mañana —sonreí Balian Desperté algo irritado tras una horrible pesadilla que al final y al acabo no entendí, el reloj debía sonar a las 6:00 am y son las 5: 00 am a penas. Decido que es mejor levantarme y alistarme, aunque deba esperar un poco, me haré mi desayuno y el de Oliver mi hermano, él está por finalizar la primeria. — ¿Qué haces despierto a esta hora? —pregunta mamá. — Una pesadilla ma —respondí sin dar importancia al asunto. Acomodé el desayuno en la mesa y me dispuse a saborear mi arte culinario, Oliver viene casi de arrastras y se puede ver que tampoco durmió, por desgracia cuando estamos por irnos el auto no arranca, vaya sorpresa y es mi madre quien debe irnos a dejar, primero Oliver y por último a mí, aunque ya tengo mi licencia de conducir mi madre usa mi auto para ir a su trabajo por que el de ella está en el taller. Al llegar veo a mis amigos hablando animosamente con Amy, es decir, Amyleth e intento salir del auto pero mi madre me detiene de golpe. — ¿Ella quién es? No es que mi madre conozca a todos en la preparatoria, pero sabe quiénes son mis únicos amigos. — Es una compañera nueva mami y las chicas está ayudándola a que se sienta acompañada. — Creí que me dirías que es tú novia. — Lamento la decepción, pero no es mi novia mamá, es solo una amiga. Bajo de ahí antes que me diga más cosas y escucho a Arianna decir. —Ahí viene Balián —es algo difícil de comprender, pero lo que las chicas intentan hacer me da un poco de vergüenza por la chica nueva, se nota que no somos compatibles en lo absoluto. — Buenos días chicas, vamos. Amyleth nos sigue y es la ultima en entrar, Brianna la detiene por el brazo haciendo que se exalte. —Te sientas con nosotros –volteé a ver que sucedía y Arianna me guiña un ojo, su querido novio solo me extiende su dedo pulgar en forma de aprobación a que sabe qué cosa — Balian siempre se sienta solo, no tiene a nadie que lo acompañe ¿serias su amiga? —Un frio atraviesa mi espalda y siento mi rostro enrojecerse, están locas. — Bueno, está bien. — De ahora en adelante te sentarás siempre con él –Ella se ríe y yo solo mantengo la mirada en la mochila que está sobre mi mesa. — Sí. No sé qué es lo que quieren estas locas, a decir verdad, sí sé lo que pretenden lo que no entiendo es porqué con la chica nueva, ella no me desagrada para nada, es hermosa y sé siente que es una persona cálida, amable y con buenos sentimientos, pero no siento que sea el tipo de niña en la que podría fijarme o bueno sí lo haría, hay ya ni sé que estoy diciendo, todo esto es una loquera, veré en que termina esto, siento que ella y yo no somos compatibles para nada. Amyleth parecía estar perdida, o más bien ida. Lo admito de vez en cuando la veía de reojo, PERO NO ME GUSTA ¿OK? Que quede claro, es solo que me parecía chistoso lo que mis amigos estaban haciendo con nosotros, aunque su compañía es agradable. — ¿estás entendiendo el tema? ¿todo bien? —Si —la saqué de su trance en medio de un salta —creo que me fui —me dio risa en la forma es que lo dijo y sus mejillas se tornaron algo rosadas. Salimos de una clase para entrar a otra típico de un estudiante y cada que debíamos sentarnos ella parecía darle algo de pena, ya había una que otra mirada extraña al verme sentado con ella solo que no me importó para nada. Para la hora de almuerzo cuando apenas tocaron el timbre Amyleth se levanta recoge su mochila y se va dando solo una sonrisa. Las locas de mis amigas se levantan a toda prisa. —¿A dónde va? —me dicen como si fuera sabio. — No sé —respondo ganándome tres en jaches de ellas. Salen en busca de Amyleth y apenas logran ver su cabello amarillento. — ¿a dónde vas? — pregunta Arianna, ella se voltea algo confundida, parece que hoy es el día de acosar a la niña nueva. — A almorzar ¿por qué? — Vamos —Arianna la toma del brazo y se van las cuatro juntas y nosotros vamos como sus mascotas atrás de ellas. Detrás de nosotros vienen Victoria y sus secuaces, el novio o lo que sea que es Logan de ella pregunta por Amy, digo Amyleth y lo peor que ella puede responder. — Es la gorda del salón –Suelta la risa más falsa que haya escuchado y sus amigas no se quedan atrás. — ¿anda con ellas? — Por lastima —responde. Benjamín y Etham me voltean a ver enojados, yo no puedo creer que vean a Amyleh como la gorda del salón, es cierto su contextura es algo gruesa pero ni siquiera se ve obesa para que digan algo así y Liam voltea a ver a Victoria pero antes de poder decir algo ella lo enfrenta. — No me digas que reemplazaras a Kaylee por la gordita. — Vamos amigo, sabes que esta ni cerebro tiene —dice Etham. Hacemos fila para solicitar nuestro almuerzo y Amyleth está revisando algo en su celular antes de pedir su almuerzo. — ¿podrías hacer un favor por mí? —le dice al muchacho. — Dime Amyleth le pide una ensalada surtida y trozo de carne. Nos sentamos y todos nos quedamos sorprendido, el muchacho asiente a su petición. — ¿estás a dieta? —Interroga Liam con curiosidad. —Ah, sí y no — dice ella. Nos dirigimos a asearnos antes de entrar a clases y las chicas se me quedan viendo. — ¿y? —digo, es obvio que algo van a pedirme. — Espera a Amy. Ellas se van sin pena alguna junto a mis amigos. Justo hace una semana mi madre compró unos libros de mitología y estoy terminando el primero, la lectura no es lo mío pero este libro me ha agradado, me recuesto en la pared a esperar que la señorita salga. Veo que sale así que guardo el libro y me acerco a ella, para ser sincero me da pena con ella por lo que están haciendo las chicas que necesito disculparme porque no quiero mal entendidos. —Te estaba esperando –dije, ella me miró algo confundida —te pido una disculpa si las chicas te están molestando, no quiero que estés incomoda ellas pueden ser algo indiscretas. — No te preocupes, ellas me caen bien. Espero que no estés incomodo. — ¿incomodo por qué? —dije. — Bueno como ellas me piden que me siente contigo, no sé si te sientes bien. — Olvídalo, claro que no, vamos. Debía solucionar esta situación lo más antes posible por el bien de ambos no me gustaría pasar malos entendidos. — Chao chicos —es hora de ir a casa después de un día largo, de repente Arianna, Kaylee y Brianna se lanzan a abrazar a Amyleth provocando un poco de susto. Nosotros nos volteamos a ver un poco incrédulos, ella se despide con beso en la mejilla de cada uno y cuando se acerca a mí no entiendo cómo o porqué su toque me pone nervioso, siento sus labios en mi mejilla y por alguna razón la abrazó dejando a mis amigos serios. ¿Qué rayos estoy haciendo? —me digo — Hasta mañana Amy — Hasta mañana.
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