después de dormir por horas me desperté y sebas estaba cocinando, —¿lo siento te desperté?, descansa un poco más, la comida estará lista en un rato, —esta bien, no tengo hambre—le dije, —lo se, pero tienes que comer algo por favor, te vas a enfermar si no comes algo, —no tengo fuerzas para nada, no quiero comer, no puedo—le dije, —por favor, estoy cocinando algo para ti, vamos come aunque sea un poco, —de acuerdo, solo un poco—dije, entonces me siento para platicar con el y de repente golpean la puerta, —¿esperabas a alguien?—le pregunto a sebas, —que raro no—el se acerca lentamente y mira por la ventana, —no se quienes son esos hombres—dijo el, me asomo y era el jefe con sus matones, carajo,¿como demonio me encontró?, fui abrir la puerta , —¡lárgate no quiero vert

