capítulo 5

493 Words
—¡bastaaaaa!,—le grite desesperada pero no se detenía estaba decidido a aprovecharse de mi, era un capricho para el, como el juguete que un niño rico quería tener pero no podía conseguir, eso lo hacía enloquecer aun más, para el la palabra no, no existía, saca lo peor de él, nunca aceptaba un no como respuesta ya que era rico y todas querían con el, —¡jamaaaaaaas!—grito!,vas hacer mía quieras o no, no podrás evitarlo, voy hacer hasta lo imposible por tenerte, no me importa si quieres o no, solo debes complacerme y ya,¿porque es tan difícil de entender?, —yo siempre tengo lo que quiero ¿entendido?, quiero que seas mía, no me importa nada más, joaquin mete su mano por debajo de mi falda, —¡grito!,—desesperada suplicando ayuda, aunque mis gritos fueron en vano, —quiero poseerte isabel,—"dijo" joaquin y no me importa lo que tenga que hacer para poder conseguirlo. mientras el metía su mano dentro de mi braga, y me empiezo a manosear, tocándome y introduciendo sus dedos dentro de mi, intento forcejear peri es imposible, el es muy fuerte y musculoso, — ¡que rico!, siempre me imagine como seria poder estar dentro de ti! y ahora voy a poder comprobarlo, el empezó a lamer mi cuello y me mordió tan fuerte que me hizo sangrar, — eres mi antojo, quiero tenerte y poseerte, quiero jugar contigo hasta romperte por completo, la única manera en que podrás liberarte de mi es muriendo, si huyes te buscaré y sometere a mi gusto, eres mi juguete, mi mascota, siempre y por siempre, soy capaz de matarte si se te ocurre ser de alguien más, — me gusta demasiado hacerte llorar, es lo que más placer me da en esta vida, maldita perra, no tendrás más opcion, que rendirte y someterte a mi, el empezó a introducir más profundo sus dedos mientras con la otra mano empieza a bajarse el cierre del pantalón, — ¡¡bastaaaaa!!,— grite, me duele, me estas lastimando ya déjame, yo en un acto desesperado, pude arrañarle la cara, —¡ouch!—grito de dolor joaquin, aprovecho que el se distrajo yo salí corriendo por los pasillos de la universidad, mis piernas empezaron a ponerse debíl y todo se oscurece, siento que acarician mi cabeza y cuando abro mis ojos veo a irene, —hola mi niña hermosa,— me "dijo" con vos dulce y llena de amor, —¿como estas?, me pregunto mientras caricia mi cabello, —¿que paso?—le pregunte confundida y aturdida, —te desmayaste por un pico de estrés, es mejor que descanses, ¿de acuerdo?, todo estará mejor, me da un beso en la frente y se fue para que pueda descansar,¿pero como podría?, me siento agotada ya no puedo con todo esto, el cansancio mental y emocional es demasiado grande,
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD