era de madrugada cuando Marck se despertó, miró a su lado y notó que la cama aún estaba vacía, el silencio inundaba la casa, entonces se levantó y fue al dormitorio de Amanda, la bebé dormía plácidamente, luego fue al dormitorio de invitados y ahí estaba Liz acostada arriba de las frazadas, con el albornoz puesto, tal cual se había ido de la habitación. a él le dió pena, quedó observando a su esposa, quizá así se sentía como una invitada en su vida, aunque ella dormía tenía los ojos inchados evidencia de su llanto prolongado, el se acercó, sus risas dorados caían como cascada en la almohada, ella estaba hecha un bollo, no podía negar su belleza, solo que su corazón se negaba a amarla, aún siendo su esposa. "quizá debería hacer el esfuerzo de amarte" hablo en voz baja mientras ella dor

