Esteban continúo hablando, aunque Brianna no lo estaba escuchando. No porque aquello que estaba mencionando, fuera aburrido, más bien al contrario. Pero se había quedado observandolo , sin poder despegar sus ojos de los de él. Al día siguiente, Briana sintió que las cosas iban iguales. Aún era muy ignorada, por su compañero de casa. Tampoco sabía a ciencia cierta, y le podría llegar a decir. Además de que no podía decirle nada. Tampoco sabía que escribirle. Estaba , en ese día en la huerta juntos se sentía mejor, y la gripe había disminuido considerablemente. Se sentía un poco débil, no en ese momento sino en general, porque siempre le ocurre algo. Esteban, siempre estaba a su rescate y eso, en parte la entristecía. Sabía que le ocurrió a su amigo, pero algo le pasaba, esta

