Amelia El chófer de Nikolas abre la puerta del auto para mi, sacando luego mis maletas del auto y ayudándome a gestionar un vuelo, para Kirkcaldy Escocia. Registramos las maletas y por suerte en media hora sale un vuelo con el destino al que me dirijo. Le agradezco formalmente al caballero quien se quedó a mí lado hasta abordar el avión. Una hora más tardes mí vuelo aterriza en Kirkcaldy, mí Ciudad la natal, el aroma a la naturaleza relaja mis pulmones, de todas las cosas que amo de esta ciudad, su flora y fauna son lo primero. Estoy vestida de manera sencilla, me coloqué un gorro sobre mí cabello, y cubro mis ojos con unas gafas oscuras, detengo un taxi, luego de buscar mis maletas y emprendo el rumbo hasta el palacio de Fife, mí “hogar, dulce hogar” Durante los días que estuve sin

