Perspectiva de Calix —¡El brunch está listo! —llamó mamá. Mis hermanos y yo estábamos en la habitación de Felix con Chasity. Nos apresuramos a bajar las escaleras. —Esto debería estar bueno —rio entre dientes Felix. Mamá nunca cocinaba. Nunca. Siempre teníamos un chef profesional o una empleada doméstica que también era cocinera o Chasity, a quien el antiguo cocinero le había enseñado a cocinar. —Estoy seguro de que hizo su mejor esfuerzo —dije, aunque podía oler el pan tostado quemado desde la escalera. —¡Bien merecido! ¿Por qué debería Chasity hacer todo? —protestó Alex. —¿Dónde está Chasity? —pregunté, dándome cuenta de que no estaba con nosotros. —Estaba en mi habitación con nosotros —dijo Felix. —Quizás está usando el baño —dijo Alex. Felix suspiró. —No es eso —gruñó. Subi

