En Ciudad A, Aarón estaba que no cabía de felicidad. Su sueño por fin se estaba haciendo realidad y se estaba comprometiendo con la mujer que amaba y que sabía era el amor de su vida. Ella era todo lo que siempre había soñado y a quien había esperado por años. Por supuesto que tuvo sus historias y aventuras, aunque la más seria de todas fue su matrimonio con Lara, la sustituta de su Amelia. Recordar a Lara siempre era algo que le causaba una punzada en el corazón. Aún no lograba reconciliarse con la idea de no volver a verla. Ella lo amaba y que se marchara así, sin más después del divorcio era algo que no entendía. Más aún cuando consideraba el hecho de que le había devuelto la compensación tras el divorcio ¿De qué vivía ahora? Lo que es peor aún ¿Dónde vivía ahora? Sabía que investigar

