En el lujoso salón de eventos de La Dorada se encontraban reunidos los socios y familiares de la familia Kovacs. También se encontraba la prensa local que se encargaría de dar la noticia al mundo entero.
Todos estaban ansiosos por conocer al fin a la heredera de la familia. Lara Kovacs no había sido presentada en sociedad, todos sabían de su existencia pero nadie sabía cómo lucía ella ya que nunca había sido fotografiada ni entrevistada. Ellos mantenían las identidades en secreto hasta que el período de iniciación finalizaba. Esto era lo lógico ya que era una familia sumamente poderosa a nivel mundial, con conexiones que llegaban incluso a los gobiernos de los diferentes países.
Lara estaba nerviosa, y hasta asustada. Ella sabía que esto era lo que iba a ocurrir al volver. Se celebraba el éxito obtenido, que volviera más sabia, más madura, con experiencia en la vida y con el temple necesario para poder asumir su lugar de la manera más adecuada posible.
_ Lara mi vida, creo que ya es momento de salir _ dijo su madre que ingresaba con una gran sonrisa a ver a su amada hija.
_ Lo se mamá, es que…me siento un poco ofuscada _ dijo ella un tanto aprensiva. Nada le había resultado como ella pensaba y enfrentar a todos sola le costaba un mundo.
_ Lo sé, por eso te tengo una gran sorpresa _ contesto Ornella abriendo la puerta.
_ ¡Ani! _ gritó con felicidad la joven que se veía menos asustada.
_ ¿Creíste que te dejaría sola en un momento tan importante? _ dijo risueña una pequeña jovencita de ojos grises y cabello castaño con hermosos risos, largo hasta su cintura.
_ ¿Estás aquí? Pensé que nunca volvería a verte _ habló con nostalgia y a la vez con sorpresa.
_ No seas exagerada, solo me fui a estudiar a otra Ciudad, al igual que tu _ dijo Anastasia entre risas.
_ Bueno, es que…_ no supo que más decir. Tenía tanto que contar y la verdad es que Lara no tenía ni idea de por dónde empezar.
_ Tranquila…ya habrá tiempo para contarnos todas nuestras aventuras _ dijo la sonriente niña que parecía estar siempre de buen ánimo _ en cuanto tu cuñada me informó que llegabas me volví de inmediato, no podía faltar a tu gran noche _ agregó después dando una explicación que había quedado inconclusa.
Las dos niñas estaban sumamente felices de poder verse después de esos años. Ambas habían partido lejos de casa, aunque el caso de Anastasia era completamente distinto ya que ella si se fue siendo una Holt y mantuvo el contacto pleno con su familia. Los padres de Ani la visitaban a menudo en el extranjero, e incluso su hermano había ido en algún momento.
Ahora, había vuelto al hogar en el mismo momento en que lo había hecho su mejor amiga, casi su hermana, y podrían retomar todo el tiempo perdido a causa de los estudios.
“__”
Lara
No podía creer que Anastasia Holt mi mejor amiga, mi hermana de la vida, estuviera aquí. Ella había regresado para acompañarme y eso era maravilloso. Tenía más de tres años de no verla y ahora me sentía un poco más completa, más confiada a enfrentar un nuevo mundo lleno de desafíos. Si bien crecí en esta casa, llena de lujos y comodidades y sumamente mimada por todos, el tiempo que estuve lejos marcó mi vida en gran medida. Sé que ese es el objetivo y estoy muy conforme con mis logros. Bueno…no con casarme con ese idiota, pero él ya es parte de mi pasado y jamás lo dejaré formar parte de mi presente nuevamente.
_ Bueno mi niña es hora _ dijo mi padre llegando hasta mí.
_ Claro papito, vamos _ estaba realmente feliz por estar de vuelta, y más feliz me sentía al saber que mi amada hermana también había vuelto para seguir enfrentando la vida juntas.
Ella se había criado junto a mí, y éramos inseparables. Las familias en realidad también lo son, siempre hemos compartido infinidad de momentos juntos. Creo que los mejores momentos de mi vida ha sido junto a la familia Holt.
Estoy por ingresar al salón. Tengo un hermoso vestido color crema, largo hasta mis tobillos y suelto de la cintura hacia abajo, pero muy ajustado en la zona de arriba resaltando mucho mi hermosa figura, porque sí, me veo hermosa. Había olvidado lo bien que me veía cuando me arreglaba y vestía de esta manera.
_ Todos los hombres necesitaran babero hoy _ dijo Ani a mi lado y mi padre la miró de manera asesina.
_ Todos los hombres deben mantenerse apartado de mis niñas, ninguno es digno de ustedes _ estaba más que molesto por el comentario y nosotras solo sonreímos de manera cómplice _ ¿Fui claro? _ agregó amenazante.
_ Por supuesto tío, pero eso es algo que tienes que decirle a todos ellos _ dijo mi Ani señalando el salón donde todos nos miraban.
Mi padre dio vuelta su cara y pudo comprobar que todos los jóvenes solteros parecían comernos con la mirada, sí definitivamente necesitaban un graaaannn babero, para limpiar las babas que se les caía al vernos. Nosotras nos reímos de la cara de nuestros padres y mi hermano, puesto que el de ella no parecía estar por ningún lado.
_ Vamos pequeña, es momento de brillar _ me dijo mi padre para conducirme al centro del salón y comenzar su discurso tan esperado por todos.
Los flashes de los fotógrafos no paraban de brillar en nuestra dirección. Era, claro está, el centro de atención de la noche y no podía ser de otra manera puesto que todo este circo era en mi honor.
_ Bienvenidos todos _ comenzó su discurso el hermoso hombre que me regaló la vida _ les agradezco a todos su precensia esta noche en mi hogar. Es un placer para mí poder presentar al fin a mi hermosa hija Lara Kovacs, futura CEO de “Kovacs Construcciones” _ eso fue todo. No necesito más y los aplausos no se hicieron esperar.
MI padre era un hombre de pocas palabras pero mucha acción. No le temblaba el pulso para acabar con sus enemigos, todo aquel que osará amenazar a su familia terminaba arruinado o en prisión, él no iba a permitir que nadie nos lastimara. Su sentido sobreprotector solo era superado por el de mi hermano que era aún más peligroso en ciertos aspectos que mi padre. Ellos, como jefes de la familia, no se medían cuando de cuidar de los suyos se trataba y eso me llenaba de felicidad.
Una sonrisa siniestra se posó en mis labios, sabía que en cuanto ellos supieran lo que ese innombrable me había hecho tomarían cartas en el asunto. Ahora yo tenía que decidir si dejar que ellos libraran mis batallas para así yo pasarla mejor o enfrentar esa situación por mí misma.
El gran dilema era… ¿buscaré o no venganza?