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1956 Words
Namjoon miraba a su pareja atentamente, quien cortaba con habilidad una zanahoria. Se sentía demasiado abrumado desde lo que había pasado con Jungkook y Taehyung, el que el pequeño alfa entrara en celo de esa forma tan dolorosa, le había puesto los pelos de punta, preguntándose si así sufrirían Yoongi y Jimin a la hora del celo del mayor. Sabía que la distancia era mortal para los predestinados, con Jin lo habían comprobado de la peor manera, cuando el omega había entrado en celo durante la gira por Europa de los chicos, donde Namjoon sufría dolorosas punzadas en su vientre, su lobo gruñendo por ver a su pareja. Jin había caído hospitalizado por el dolor, había sido tanto, que no logró soportarlo. No quería que eso le pasara a sus amigos, pero no podía mover toda la compañía hacia Busan y sabía que Jimin no dejaría Sweet Dreams, menos cuando había logrado comprarla y poco a poco, hacerlo su negocio. ―Sé que soy lindo, pero no es para que lleves veinte minutos observándome―Jin habló con una sonrisa para intentar alegrar al alfa, el cual no había podido comer ni dormir en todo el día, siendo en ese momento la una de la madrugada. ―Sí, eres perfecto, pero estoy algo perdido por lo que pasó con Jungkook y Taehyung―Jin le miró y dejó a fuego lento la comida, acercándose a su alfa y sentándose en su regazo, frente a frente. ―No podemos hacer mucho, Namie, los omegas tienen su vida formada en Busan y nosotros tenemos la compañía en Seúl, los chicos debían saber que esto podría pasar―Namjoon asintió mientras abrazaba la cintura del omega, apegándose a su cuello para sentir mejor su aroma. ―Pero no quiero que sufran así, tú y yo sabemos lo que se siente y es horrible―Jin suspiró y acomodó el mechón de cabello que se colaba por su frente. ―Jimin y Yoongi no sufrieron tanto con el celo de Jimin, porque ambos están saliendo formalmente―Jin recordó cuando Yoongi se llevó a Jimin por su celo. ―lo que pasa con nuestros pequeños, es que no están saliendo y sus lobos están dolidos por conocer a su pareja destinada y que la parte humana no haga nada para enlazarse. Namjoon se sintió un poco más tranquilo, su pareja tenía razón. ―Podemos acomodar los horarios y la agenda, para que en los celos de los chicos, puedan viajar a Busan o que los omegas vengan acá, pasando así su celo juntos y que no sufran de esa forma―Namjoon sonrió más tranquilo y volvió a apretar a su pareja en un abrazo, sintiendo que el estrés del momento se dispersaba por el aire. ―No sé qué haría sin ti, amor―Jin soltó una carcajada y dejó un beso en la frente de su pareja. ―Probablemente habrías muerto de una ataque de estrés, amor. Jimin acariciaba el cabello de Taehyung, mientras colocaba una bandana fría en su frente, para bajar la temperatura. No estaba seguro de lo que pasaría durante esos tres días, ya que los alfas no podían viajar a Busan durante el celo del alfa, menos uno así de fuerte. ―Jiminie, queremos a nuestro alfa―sollozó el omega, siendo el lobo quien tomaba el control de la situación, siendo su ansiedad controlada por los supresores. ―Lo siento Taehyungie, pero nuestros alfas no pueden venir―el omega comenzó a llorar con un poco más de fuerza, pero no sintiendo los terribles dolores de hace unos segundos. El olor a la comida de Jin entró en sus fosas nasales, haciendo que su estómago rugiera por el hambre, pero no podía dejar en esos momentos a Taehyung, ya que su aroma como omega amigo, le hacía tener dolores menos intensos. Jimin recordó una cosa mientras acomodaba la bandana fría. Su lobo se sentía más tranquilo cuando hablaba con su alfa por videollamada, ya que el solo verlo, le daba tranquilidad. Tal vez podía poner a los menores en una. Para que hagan...lo que tengan que hacer. Se levantó y caminó rápidamente hacia la cocina, en donde estaba la pareja mayor, notando que estaban en un momento un poco íntimo, pero debía interrumpir. ―Hyungs―la pareja se separó ligeramente y miraron al menor, un poco sonrojados por ser vistos tan melosos. ―creo que sería buena idea que Jungkook y Taehyung hicieran una videollamada, para que puedan hablar y verse. Jin abrió los ojos y se levantó del regazo del mayor, caminando hasta su computadora portátil. ―Tenemos un plan con Jin, Jiminie―Namjoon llamó la atención de omega, mientras Jin encendía su computadora. ―Vamos a acoplar el horario de los chicos para que puedan venir durante sus celos, prioritariamente. Jimin sintió a su lobo removerse con emoción, pensando en que el celo de su alfa estaba cerca y podría pasarlo tranquilamente junto a él. ―Bien, le daré mi computadora, solo espero que no hagan cosas de lobos sucios y arruinen mi computadora―Jin soltó una carcajada por su propio chiste y Jimin le siguió, ver al lobo mayor tan feliz después de tanto tiempo, le hacía sentir tranquilo. La pérdida de un cachorro deseado, no es nada fácil. Jimin miró con orgullo a la pareja mayor, deseando que un día Yoongi y él llegasen a ser una pareja así de unida y fuerte. Jin caminó hacia la habitación en donde se encontraba el omega, habían logrado viajar rápidamente a la casa del rubio, ya que querían ver el estado del omega. Jimin se había asustado al escuchar la puerta de su casa ser tocada con tanta fuerza, sabiendo que el olor de Taehyung era escandaloso por su doloroso celo, tranquilizándose al ver que era el simpático omega y su pareja. Aprovechemos para hablar con nuestro alfa, nos hace mucha falta ¿no es así? Jimin asintió ante lo que su lobo había dicho, sentía muchas ganas de ver a su predestinado, besarlo y no dejarlo ir por mucho tiempo. Tenemos que marcar a nuestro alfa, con pipí si es necesario. Jimin frunció el ceño ante el comentario de su lobo, sintiendo un poco de asco por pensar en marcar de esa forma a su alfa. Lobo estúpido, no seas ridículo. El lobo de Jimin se acostó de espaldas y movía sus patas con emoción, importándole poco lo que su lado humano le dijera, él seguiría con la ilusión de marcar a su alfa con su orina. Jimin corrió a su habitación y vio cómo Taehyung estaba acomodado en el respaldo de la cama, con la computadora sobre sus muslos, Jin acomodándola para que pudiera ver al alfa. Jimin sacó su celular y salió de la habitación rápidamente. Saltó sobre la cama de invitados que tenía en otro cuarto y dio la vuelta sobre su cuerpo, quedando boca arriba y con la mirada sobre el techo, demasiado emocionado. Parezco un cachorro emocionado. Buscó el contacto de su alfa y presionó la cámara que aparecía junto al nombre, para invitar a una videollamada. Esperó por unos segundos y se miró a sí mismo en la pantalla, examinando que no tuviese el cabello enmarañado o algún moco colgando de su nariz. Cuando estaba revisando su fosa nasal derecha, la imagen de Yoongi le tomó por sorpresa, haciendo que se cubriera rápidamente el rostro y un sonrojo potente se esparciera por su cara, empeorando cuando el alfa comenzó a reír a carcajadas. ― ¡Vi toda la galaxia dentro de tu fosa nasal, amor! ―Yoongi dijo mientras reía, agitando los hombros y moviéndose a los lados. Jimin se sonrojó aún más. ― ¡Hyung, no se burle! ―Jimin escondió su rostro en la manta que estaba sobre la cama, comenzando a sentir ganas de reír por la risa de su alfa. ―Perdón, le saqué captura de pantalla para el recuerdo―Jimin sacó su rostro rápidamente de las mantas y le miró con los ojos completamente abiertos y una mirada asesina. ― ¡No te atreviste, alfa estúpido! ―el lobo de Jimin ocultaba su rostro en sus patas delanteras, demasiado avergonzado por las acciones del humano, quedando en vergüenza con su alfa. ―Hasta tus fosas nasales son hermosas, cariño. No te avergüences por ello―Jimin suspiró al intentar disipar la vergüenza. ― ¿No tenía mocos? ―Yoongi soltó otra carcajada por el tono infantil de Jimin, viendo sus rechonchas mejillas rojas, como tomates. ―No, aunque puedo ampliar la foto para revisar...―Jimin soltó un chillido y agitó el teléfono en señal de protesta. ― ¡Algún día tomaré una foto de tu trasero, para burlarme! ―Jimin soltó sin pensar, haciendo que las risas de Yoongi continuaran y levantara una ceja. ― ¿Quieres una foto de mi pálido trasero? cariño, no sabía que eras de esos―Jimin bufó con un sonrojo en su rostro, sintiendo que explotaría. ―La tomaré y te molestaré por lo plano que es―Jimin trató con todas sus fuerzas decirlo sin tartamudear, sintiéndose aun apenado, pero riendo cuando vio el rostro ofendido del mayor. ― ¿Acabas de decir que mi culo es plano? omega atrevido―Jimin soltó una risita y levantó la ceja, como Yoongi solía hacer cuando le molestaba. ―Síp, como una carretera―Yoongi abrió más la boca y los ojos en sorpresa, no estaba ofendido realmente, pero le gustaba jugar de esa forma con su cachorro. ― ¿Y usted, señor Park, tiene un trasero ejemplar? ―preguntó Yoongi, hablando más grave de lo normal y acercándose a la pantalla, conociendo que eso ponía más nervioso al omega. Jimin tragó duro y se mordió el labio, sintiendo una extraña sensación correr por su vientre bajo. ―Creo que sí ¿qué dice usted, alfa? ―Yoongi sentía la tensión en el momento y realmente, quería dejar todo lo que tenía en Seúl e ir con su omega, pero sabía que no era tan fácil. ―No estoy seguro, debería verlo para comprobarlo ¿no cree? ―Jimin mordió su labio con más fuerza, sintiendo a su lobo rasguñarle por complacer a su alfa. ¿Cómo pasamos de hablar de mocos a mostrarle mi trasero? Jimin suspiró nervioso y movió su celular a su lado, al estar boca abajo, su trasero quedaba elevado, dando una buena vista de su tamaño. Yoongi gruñó bajo al ver la retaguardia de su pareja, definitivamente el trasero del menor, era una de las partes favoritas del cuerpo ajeno. ― ¿Logra examinarlo así o... o debería quitarme algo? ―Jimin se sentía demasiado ansioso, sus manos temblaban descontroladas y su vientre palpitaba expectante. ―Yo creo que sería mejor verlo sin alguna prenda encima, pero no estás obligado a nada―Yoongi no quería que el menor le viera como un depravado, porque sí, eran pareja, pero aún le faltaba completar muchos pasos con el omega, pasos que le eran difícil completar por la distancia. ―Yo n-no tengo ningún problema, si es con usted. Yoongi se relamió los labios y esperó expectante, mirando atentamente al trasero del menor. Joder. Jimin se bajó lentamente el pantalón por el borde del elástico, llevando al mismo tiempo su ropa interior. La piel pálida de ese recóndito lugar se dejó ver, haciendo que Yoongi sintiera a su lobo rugir y arañar. Mío, mío, mío, mío. ―Déjeme decirle, señor Park, que usted posee una de las ocho maravillas del mundo en su cuerpo. Jimin no pudo seguir con el aura seria y sexy, comenzando a reír con fuerza, aún con el pantalón abajo. Yoongi no sabía si morir de ternura por ver a su novio reír con su trasero al descubierto, como un bebé. O excitarse por ver le hermosura de este. Cuando iba a quejarse por arruinar el momento sensual, el timbre de su estudio fue tocado con insistencia, haciendo que el alfa y omega, fruncieran el ceño. ―Yoongi Oppa, Yoongi Oppa―se escuchó una chillona voz desde el altavoz que daba con la puerta, haciendo que Yoongi rodara los ojos y bufara. Jimin rápidamente se arregló su pantalón. ― ¿Quién es? ―el lobo de Jimin se sintió molesto, porque la atención de su alfa había sido robada. ―Mh, tengo que colgar cariño, debo hablar con ella―Yoongi le miró con miedo cuando vio el rostro molesto del omega. ―hablaremos de esto cariño, no te preocupes. El lobo de Jimin se sintió ofendido y le hizo colgar la llamada sin más, Jimin dejando su celular en la mesita de noche y mirando hacia el techo. Una relación a distancia no era cosa fácil.
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