Los niños tenían diferentes personalidades, unos eran más alegres que otros y unos tenían más paciencia que otros y era totalmente normal. Jimin conocía las diferentes personalidades y por ello tenía que estar muy pendiente de todos los pequeños a la hora del recreo, porque un choque entre ellos podía ser una guerra mundial en segundos y una pelea de mordidas, golpes y aruñones.
En ese momento el patio de juegos de Sweet Dreams era dominado por dos bandos, los piratas y los hechiceros.
Habían hecho sombreros de acuerdo con sus bandos, con papel, un poco de pegamento y crayones. Los piratas tenían espadas de espuma y los hechiceros varitas de cartón y pintados de blanco y n***o.
― ¡Los piratas son bobos y feos! ―gritó Félix levantando entre sus pequeñas manos su varita mágica con brillantina plateada, amenazando a los piratas que estaban frente a él.
― ¡Ustedes apestan! ―Lee estaba del lado de los piratas y se había atado con lana y un poco de cinta adhesiva un loro de peluche en su hombro, estando aplastado.
― ¡PELEA!
Los niños corrieron hacia los enemigos y comenzaron a pelear con sus armas inofensivas, reían y gritaban, intentado demostrar que su bando era el más fuerte.
Jimin miraba a sus pequeños jugar con alegría y la felicidad de los niños se trasmitía de forma potente y hacía que la decisión de dedicarse a cuidar pequeños, fuera una de las mejores elecciones de su vida, era lo suyo.
― ¡PROFESOR! ¡LEE ESTÁ HACIENDO PUPÚ EN NUESTRO FUERTE!
Jimin se sobresaltó al escuchar el grito de Woorin, corrió hacia el fuerte de los hechiceros y pudo ver como Lee estaba sentado con los pantalones abajo, mientras hacía del número dos en el césped.
― ¡LEE, deja de defecar en el fuerte! ―se acercó con pasos firmes y cuando Lee lo vio molesto se asustó tanto por ser castigado que se convirtió en su forma de lobo, dejando su ropa junto al pupú.
Lee en forma de cachorro corrió hacia la puerta para entrar al salón y se quedó con la cabeza gacha en ese lugar, esperando a que le regañaran, ya que sabía que era inevitable.
Jimin caminó con la ropa en sus manos, mientras llamaba a Suran para que recogiera el popó, ya que los niños comenzaban a acercarse demasiado.
―Lee ¿qué hemos dicho sobre utilizar el popó como arma? eso es sucio y los niños bonitos no hacen eso.
El cachorrito gimoteo por ser regañado y se acercó lentamente a Jimin, dando pequeñas lamiditas en la mano de su cuidador, disculpándose.
―Sabes que tengo que decirles a tus padres ¿cierto? ―Lee levantó la cabeza con susto cuando escuchó aquello y comenzó a llorar, haciéndose bolita en el lugar y tapando sus ojitos con sus patitas, llorando.
―Maestro Jimin ¿podemos jugar como lobitos? ―se acercó Hana con los otros niños detrás de ella, como toda una líder.
―Bien, pero tienen que entrar al salón uno por uno para que Suran Noona y yo les quitemos la ropa y la guardemos en sus lugares ¿sí?
Los niños celebraron y corrieron hacia la puerta del salón, haciendo una fila para poder entrar y convertirse en pequeños cachorritos.
Sehun se acercó a Jimin con los ojitos llorosos y su pulgar en la boca, el pequeño aún no podía transformarse por su edad y otros dos niños tampoco, pero ese día no habían llegado al jardín, así que sería el único que no se transformaría, de nuevo.
―Ven mi amor, no te preocupes, algún día podrás jugar como lobito tú también―lo abrazó y besó su regordeta mejilla, haciendo que el pequeño se aferrara él, triste.
Jimin comenzó a soltar feromonas para relajar al pequeño bebé que lloraba en su hombro y vio como dos cachorritos se acercaban a él, eran Woorin y Hana.
Cuando todos los niños estaban transformados como bellos cachorros y Sehun dormía en el hombro de Jimin, el rubio sintió su celular vibrar, en una llamada de Namjoon.
―Namjoon hyung ¿y este milagro?
Era muy raro que el mayor le llamara de la nada y por eso estaba sorprendido, pero su sonrisa desapareció cuando escuchó la voz detrás del aparato.
―Mh, no soy Namjoon. Mira, seré rápido, Nam quiere que vengas al estudio―Jimin arrugó el entrecejo cuando escuchó la voz de ese alfa idiota detrás del teléfono. Su lobo comenzó a saltar y aullar por escuchar a su alfa.
Cálmate lobo ingenuo, es sólo ese idiota.
Trata bien a nuestro alfa.
Bufó con molestia al escuchar a su tonto lobo y volvió a prestar atención a la llamada.
―Estoy con los niños, no puedo ahora―Sehun se removió un poco y Jimin se levantó del suelo, pasándole el cuerpito dormido a Suran.
―No me interesa lo que estés haciendo, sólo te digo lo que el grandote me dijo, ya que está con Jin en este momento―Yoongi apagó el cigarro que tenía entre sus dedos y soltó la última nube de humo.
― ¿No puedes dejar de ser un imbécil por unos minutos? ―se alejó de los niños, para que no sintieran su molestia ni escucharan sus malas palabras.
― ¿No puedes ser un omega normal? sumiso y tranquilo.
Agust no era una mala persona, de hecho, era muy lindo con sus amigos cercanos y familia, pero cuando alguien intentaba sentirse mejor que él, podía mandarlos a la mierda en dos segundos.
También era muy malo expresando sus sentimientos cuando se trataba de amor y ahora estaba cagando las cosas cuando su lobo estaba loco por ese omega.
Y sería mentir si dijera que no le había gustado físicamente, no lo conocía bien, pero le gustaba su actitud y físico. Un hermoso omega.
―Dios, no puedo creer que mi hermano tenga de ídolo a un idiota como tú―recordó la última vez que había hablado con Jihyun, diciéndole lo encantado estaba con el rapero y que quería casarse con él, a pesar de ser ambos alfas.
Lo único que respondió fue que le pidiera un autógrafo y le tomara foto de su pecho hacia abajo.
"Minnie, es para una tarea, no para otra cosa"
Y ahora sentía molestia porque su hermanito era tenía ese mismo concepto de los omegas, prefería que no se conocieran nunca.
―Oh ¿tienes un hermanito? Si es igual de hermoso que tú deberías presentármelo, tal vez es menos estresante que tú.
Jimin bufó con molestia, se estaba metiendo con su hermano y eso no se lo permitía a nadie. Dejando su molestia de lado se dio cuenta de algo ¿le llamó hermoso? ahí fue cuando comprendió las cosas.
―Vaya, ya entendí la situación. Eres de esos alfas estúpidos que cuando caen por alguien lo tratan de la mierda para intentar llamar su atención―comenzó a reír de forma sarcástica y sonrió cuando escuchó un bufido del otro lado.
― ¿Yo, Agust D caer por ti? Hasta ridículo suena. Eres un omega ingenuo―el lobo de Yoongi gruñía para detener al tonto de Yoongi, estaba insultando a su omega y no quería permitirlo, pero Yoongi no le dejaba salir.
―Me han dicho cosas peores y gente mucho mejor que tú. Así que deja de hacerme perder mi tiempo y aléjate de mí.
Jimin colgó la llamada y bufó con molestia, moviendo su pelo hacia atrás.
¿Nuestro alfa no nos quiere?
El lobo de Jimin estaba triste y no sabía qué hacer, su lobo estaba convencido en haber encontrado a su pareja predestinada y Jimin no podía estar más molesto por ello.
Segundos después volvió al patio de juegos con los cachorros y los llamó para limpiarlos, vestirlos y volver al salón.
―Quiero que hagas un cover con Jungkook, una canción de Charlie Puth―Jimin abrió los ojos ante la propuesta de Namjoon, el jamás ha cantado para alguien que no sea Jin, Namjoon y los niños. ―Tu voz quedaría muy linda con la canción y queremos darle un toque misterioso para las fanáticas de Jungkook, no diremos quién eres, ya sabes, para que hagan teorías.
Jimin lo pensó por un momento, Namjoon le había ayudado en muchas cosas sin dudarlo y sentía que era lo menos que podía hacer para agradecerle. Además, era un gran fan de Jungkook y Taehyung moriría al saber que podrá conocer a su ídolo.
―S-sí, me encantaría trabajar con Jungkook-sii―sonrió y rio cuando Namjoon celebró con un pequeño baile, comenzando a buscar el archivo de la canción en la computadora.
Segundos después la puerta se abrió sin siquiera ser tocada y Agust entró con unos papeles en mano.
―Namjoon, hablé con Mina y dijo...ugh ¿qué hace aquí? ―se interrumpió cuando vio a Jimin en la silla donde solía sentarse él cuando trabajaba con Namjoon.
―Él tiene todo el derecho de estar aquí, Agust, no seas grosero.
Respondió el moreno y Jimin decidió ignorar a ese pálido escuálido.
Alfa, nuestro alfa quiere de nuestra atención.
Pues que se quede esperando.
El lobo gimoteaba por acercarse, aunque sea un poco al mayor, pero Jimin no pensaba ni hablarle.
―Bien, Jungkook vendrá en unos segundos para que vean la letra y hagamos unas pruebas de sonido ¿sí Minnie?
Jimin ahora estaba emocionado, así que tomó su celular para escribirle a su mejor amigo.
Jimin:
¿A que no adivinas a quién voy a ayudar con una canción?
3:30 pm.
TaeTae
¿Con Agust D? pensé que no te agradaba y que querías meterle un cigarro en sus partes nobles ^‿^
3:31 pm.
Jimin:
Ugh, no. Con alguien que es tu fondo de pantalla, tu fondo de inicio, tu fondo de Kakao, tu portada en tu libreta de apuntes...
3:32 pm.
TaeTae
OMG OMG OMG ANSLASJD
¡ME CAÍ DE LA SILLA!
ヽ(゚ー゚*ヽ)ヽ(*゚ー゚*)ノ(ノ*゚ー゚)ノ
PÍDELE QUE ME FIRME ALGO, NO SÉ UNA PELOTA, UN PAPEL ALGOOO
3:33 pm.
Jimin:
¿Y si mejor vienes y se lo pides tú?
3:33 pm.
TaeTae
JASKDLJASPDJASP
3:35 pm.
Jimin sonrió y sin dejar de ver su celular escuchó la conversación que tenían sus mayores.
― ¿Qué va a ser con el chico? ―preguntó Agust con voz aparentemente molesta.
―Quiero que hagan un cover, sus voces se mezclarían muy bien.
―Tantos idols buenos ¿y eliges a un amateur?
Jimin decidió ignorar, no se enojaría por ese chico.
Cuando Jungkook llegó Jimin se levantó y se saludaron amistosamente, olvidando por un momento que Agust estaba ahí.
Tenemos que separar a ese engreído de nuestro omega.
Pensó el lobo del alfa.
Y en ese momento Yoongi estaba de acuerdo con su lobo.