Jimin estaba más nervioso de lo normal y sabía que aquello se debía a que, por primera vez, sus padres irían al lugar donde trabaja, ese lugar al que tanto cariño le tenía. No sabía cómo reaccionarían sus padres al lugar, ya que no era un centro lleno de lujos que presumir, sin embargo, era un lindo jardín en donde las personas podían depositar su confianza y a sus cachorros, por lo que Jimin estaba muy emocionado por mostrarles todo y presentarle a sus cachorros favoritos. Ese día se levantó muy temprano, dejando un beso en los labios entreabiertos de su alfa, yendo al baño sin hacer mucho ruido. No quería despertarle tan temprano, por lo que mantuvo su ansiedad y emoción a raya para no alterar al rapero por medio de su lazo. ―Uh, extraño a Holly―puchereó al ver la camita del canino ce

