Namjoon analizaba con detalle la carta que Jimin había recibido de aquellas personas misteriosas, le preocupaba mucho la situación y lo que más le molestaba de todo, es que no pueden hacer mucho al respecto sobre lo que está pasando, ya que esa nota la pudo escribir cualquiera. ―Vamos a estar pendientes del área ante cualquier movimiento sospechoso, mandaremos a trabajadores para instalar las alarmas, al igual que en su casa, para tener un mayor control sobre quién entra a las instalaciones―habló uno de los guardias que Namjoon había contratado para cuidar a ambos chicos, siendo trabajo de la policía el recolectar las demás pistas. Jimin se encontraba viendo hacia la ventana de la oficina del mayor, mordiéndose el dedo gordo ante la ansiedad de pensar que su pequeño negocio podría estar

