Benaias. —Espera. —me agacho así le ajusto las zapatillas—. Te tienen que ajustar bien en los tobillos, ahí vienen los problemas después del dolor de los pies y las torceduras. —Ah mira, no sabia eso. —Lo aprendí en los entrenamientos, antes usabas asi no más, obvio que las zapas urbanas las uso sueltas, pero para entrenar, bien ajustadas, que se amolde el pie bien. —Bueno, no quiero torcerme menos ahora. —No vas a torcerte amor, piensa positivo. —me inclino dándole un beso y la ayudo a enderezarse, es delgadita y tiene dos bebitos dentro, no me hace mucha gracia eso—. Listo, voy por el agua y vamos. —Si, trae una manzanita por favor. —Keren me niega dando vuelta los ojos porque hace menos de cinco minutos le dije que coma una y no quiso. —Bien, andando. —salimos de la mano a camin

