Al llegar al departamento ayudo a Gabriel acomodarse en la cama, pero Miriam se sentía muy mal por él, no sabía que hacer estaba muy confundida, no sabía si seguir con él o alejarse, no sabía si era mejor irse y así no causarle ningún problema. Aunque le había pedido matrimonio y ella había aceptado gustosa, su corazón dolía al verlo en ese estado. Gabriel Goya se percató de la pelea interna que tenía su amada, él quería ayudarla, no quería que se siguiera culpando de lo que paso. Se levantó de la cama y Miriam estaba tan sumida en sus pensamientos que no se dio cuenta, la abrazo por detrás fue suave pero posesivo, dispersando así los miedos de Miriam. —Amor, ni por un segundo de tu pensamiento loco de esa cabeza tuya, pase que me vas a dejar, no vas a dejarme, te encontré y no v

