A rededor d ellas diez de la mañana llegué a la empresa de Peter para presentarle formalmente mi renuncia. —Buenos días Peter— Dije tan pronto entré a la oficina, sin embargo quien estaba allí era Clarisa. —Señora Laura, Peter está en la oficina con el señor Alfonso— Respondió rápidamente. —Odio cuando las personas se hacen las buenas pero que en el fondo son totalmente horribles, y así te describo— Le dije mientras me acercaba a ella. —Señora Laura, no soy una persona, le juro que nada de lo que se ha dicho es cierto— Respondió con la voz cortante. —No quiero escucharte, tus palabras no tienen valides para mi— Le respondí un poco exaltada, seguido de eso le di una cachetada. En el justo momento de la Cachetada, Peter entró a la oficina. —Laura ¿Que te pasa?— Preguntó Peter mientra

