Salí un rato a caminar al parque, tomé asiento en un banco, me sentía un poco cansada y turbada, de repente una voz conocida se detuvo a conversar conmigo. —Laura hola, ¡cuánto tiempo sin verte!—Dijo Missi con una sonrisa. —Hola Missi, ¿Como estás?— Pregunté sin ánimos. —Muy bien pero tú no te ves bien, ¿te sucede algo? ¿Puedo hacer algo por ti?— preguntó Missi mientras tomaba asiento a mi lado. —Mañana me caso nuevamente. —Te casarás nuevamente con Peter pero eso es una buena noticia, ¿o no?— Preguntó Missi confusa. —¡No! En realidad me casaré con Austin, él director del reclusorio donde estaba presa. —¿Laura pero desde cuando dejaste de amar a Peter? Después de todo lo que han luchado para estar juntos, no t e puedes casar con nadie más que no sea Peter. —Pues Peter no me merece

