Blair —¡Qué mierda! —gritó y luego gruñó—. No me importa, simplemente lo negaré. —No lo harás —dijo una voz familiar y giré la cabeza para ver a James sonriendo mientras salía de detrás de un árbol—. Malcolm quería asegurarse de que fuera justo así que me ha tenido escuchando y vigilando en el bosque. Bien hecho, Blair —me felicitó con ojos brillantes—. Fuiste genial encontrando a tu presa, especialmente sin un lobo. Sacudió la cabeza hacia el chico que parecía enfadado, con las manos apretadas en puños —En cuanto a ti, Gary —dijo fríamente—, parece que necesitas mejorar tus habilidades o tal vez necesitas aprender a no ser tan arrogante. —Que te jodan —maldijo Gary, retirando su pierna mientras yo me levantaba y me quitaba la suciedad y las hojas del cuerpo con una mueca de dolor—.

