Braedon Se movió y no pude evitarlo, inclinándome para besarla en la mejilla, luchando contra mi sonrisa. —Buenos días —dije, apoyándome en mi hombro para ver su rostro con más claridad mientras abría sus ojos y me miraba con indignación. —Buenos días —dijo un poco gruñona mientras mi sonrisa se ensanchaba—. ¿Por qué estás tan feliz? —preguntó sospechosamente. —Es un día hermoso —dije casualmente, pero en realidad la miraba fijamente mientras salía de la cama, desnuda, su trasero pequeño y exquisito hacía que se me hiciera agua la boca. Se dirigió al baño a hacer sus cosas y me reí, saliendo de la cama y vistiéndome. Ya me había duchado y esperaba a que ella se despertara. Blair no era mucho de madrugar. Se despertaba temprano, pero era como un oso feroz hasta que obtuviera su dosi

