El silencio llenó la sala de la imponente mansión, de repente, se sintió como si todo se hubiera enfriado. Lizzy pensó si era ella, se tocó con disimulo el cuello, pero se encontró con un rastro de sudor. —Camila Jackson no mintió, Lizzy. Fue sometida a una operación el día de tu accidente. —No fue ningún accidente y los dos lo sabemos, Silas —replicó—. Intentaron matarme el día de mi aniversario de bodas. El recuerdo fue amargo para ella, pero no pudo evitar sentir pena por Camila. Por la amistad que existió alguna vez entre ellas. Ese lazo que pensó que jamás iba a romperse. Camila era como la hermana que nunca tuvo. Por lo mismo, le habría gustado que Camila le contara por lo que estaba atravesando; sin embargo, ella había elegido mantenerla al margen de todo. Escogió a Carson y lo

