La sonrisa de Carson mostró la felicidad que sentía con la noticia. Sinceramente, no había tenido muchas esperanzas de que Lizzy lo eligiera, pero saber que ella prefirió quedarse con él antes que volver con su tío a Londres lo llenó de una felicidad difícil de describir. —¿Estás segura, Lizzy? —preguntó. Carson sentía la necesidad de que ella le confirmara lo que acababa de escuchar. Lo necesitaba como el aire para respirar. —Sí, estoy completamente segura de que quiero quedarme contigo —respondió sin vacilar—. A menos que seas tú quien tenga dudas y no estés seguro —musitó. Lizzy intentó que la reacción de Carson no la emocionara, pero fracasó estrepitosamente. Estaba cayendo por su marido de nuevo. Eso de alguna manera la asustó y agradeció que el teléfono volviera a sonar. —Atiend

