El punto de vista de Jayden No fue fácil controlar mi ira cuando vi a ese chico con apariencia de conejito picoteando a mi esposa en la frente después de abrazar su pequeño cuerpo contra el suyo. No quería interrumpir el momento porque quería ver la reacción de Isabella pero ella, j***r, lo permitió. Ella le permitió tener acceso a su cuerpo y eso me cabreó muchísimo. No podía esperar más. Ella lo empujó y le pidió que se fuera. Isabella y yo nos quedamos mirándonos hasta que finalmente ella levanta la vista y se encuentra con mi intensa mirada. Riéndose nerviosamente, ella pregunta: "¿Cómo estuvo tu viaje?" En lugar de regañarla por lo que acaba de hacer, miro hacia abajo. No voy a caer tan bajo como para hacer eso. Por mucho que quiera mostrar mi enojo, no puedo. —¿Dónde está tu

