Capitulo 13. Después de algunas agotadoras clases más, salgo de la escuela con el estómago un poco revuelto. La grava cruje bajo mis pies mientras cruzo el jardín y dejo que mis ojos se desvíen hacia el cielo, el cual parece más nublado de lo habitual. Respiro hondo y cierro los ojos para poder aclarar un poco mi mente, hoy es el día, sé lo que viene hoy, o más bien, lo que tengo que hacer. Mi pecho se contrae dolorosamente solo de pensarlo y tengo que luchar contra los recuerdos que parece que están a punto de consumirme por dentro. Dando una larga y profunda respiración abro mis ojos de nuevo y observo a mi alrededor, luego mis ojos se fijan directamente en el gran edificio que tengo frente a mi. Pongo un pie delante del otro y trato de caminar mientras esquivo a todas las perso

