FECHA DE LA BODA

2035 Words
Ha pasado un mes desde la fiesta de compromiso, gracias a Dios no he tenido que volver a ver a Ethan. Es el ser humano más grosero y desagradable. ¿Cómo se atrevió a decirme fea? Sé que no soy la que más se arregla, tampoco espero ser la mujer más bella del planeta, pero por primera vez alguien me hace dudar de mi belleza y amor propio. —¿Qué es lo que hay de malo en mí? —me mira Annie, mi secretaria, mientras le pregunto—. ¿Mi ropa es fea?, ¿necesito maquillaje?, ¿soy una mujer desagradable? —Cariño, calma —me dice ella. Mencioné que además de mi secretaria es mi mejor amiga. No tengo muchos amigos y un día, en uno de esos días donde una botella de vino no es suficiente y en la oficina, terminé desahogándome con ella. Recuerdo que estaba en período de prueba y yo iniciaba como vicepresidente, estaba tan nerviosa y asustada, y ella se convirtió en mi polo a tierra. Su familia es muy agradable y ella es un ser humano excepcional; está enamorada de mi primo Jacob, un don Juan sin corazón que solo usa a las mujeres a su antojo. «Mi pobre amiga, espero pronto encuentre a alguien digno de ella». —¿Qué pasa? —pregunta Annie con su dulce y suave voz que me calma—. ¿Por qué estás últimamente tan distraída?, ¿es por el señor Ethan? —Annie, no le digas señor, ese tonto no se lo merece. Es que me trató de fea, me trató como si no valiera y después de que me robó mi primer beso. ¿Quién se cree que es para tratarme así?, ¿que acaso no ve que este matrimonio lo beneficia más a él que a mí? —Tranquila amiga, todo estará bien; además, aunque no lo creas, Ethan Optimus puede ser el amor de tu vida… —¿Qué estás diciendo, Annie?, ¿estás loca? Ese hombre jamás tendrá mi amor. Ni a él le interesa ni yo podría enamorarme de semejante arrogante, además de mujeriego. Gracias, pero prefiero vivir. —Pues serían la pareja perfecta. —Eso ante las cámaras, pero no es la realidad. —Pues no puedo hablar por él, pero tú te veías muy feliz mientras se estaban besando, las fotos no mienten. Me sonrojo y abro mis ojos de par en par mientras escucho hablar a Annie; intento ocultar mi vergüenza, pero me conoce demasiado bien. —¿Ves?, ya estás roja como tomate, y esa reacción solo la he visto cuando hablabas de Collins, y con un efecto no tan pronunciado como ahora… —¡Annie! —Es la verdad; además, desde que conociste a Ethan únicamente hablas de él, de lo mal que te trató, de cómo te robó el beso, de por qué le pareces fea, de cómo te insultó en el jardín, y no te he oído mencionar a Collins; al parecer ese amor platónico fue superado… —Él ya es un hombre casado, no tengo por qué hablar de él. Solo me afligía que no se fijara en mí y se casara con Cynthia. —Querida, él sí se fijó; tú fuiste la que siempre lo rechazó. Según tú, por hacerte la interesante, y cuando volteaste a ver ya andaba casado. Si me preguntas, fue lo mejor; ese hombre parece tímido, pero a mis ojos es un arribista, él nada más buscaba con quién casarse para subir de posición… —Annie, no hables así de la gente, ¡no está bien! —¡Ah, mira tú! No está bien hablar de Collins, pero sí de Ethan… —¡Bueno ya! —le digo—. Respiremos, hagamos yoga, ¡ammmmmm!, ¡ammmmmm! —Nos reímos mientras nos damos cuenta de lo tontas que somos… —¡Ah!, por cierto —me dice Annie—. Tu padre te mandó a llamar. —¿Cómo?, ¿y por qué no me dijiste antes? —Amiga, primero el chismear y después el deber, jajaja. —¡Ay Dios!, no puedo contigo, jajaja. —Ve, nos vemos luego y suerte. —Gracias. ¡Ah!, por cierto, llama al señor David de David’s y Asociados para ver lo de las ventas del software y comunícate con Rodrigo, el nuevo ingeniero de sistemas; quiero ver qué tan capacitado está. Lo quiero aquí a las 4:00 p. m. Me despido de Annie, me dirijo hacia la oficina de mi papá y antes de tocar me abre Mía con una gran sonrisa. —Hola, hermanita —me dice increíblemente feliz y me abraza—. Sigue, te estábamos esperando. Intento apartarla, ella solo es cariñosa cuando quiere algo y no estoy de humor; además, su perfume de lavanda con esencias frutales lo odio. Al entrar a la oficina de mi papá veo que han empezado una reunión, alcanzo a escuchar cuando Ethan dice que no puede y no está de acuerdo; es ahí cuando observo que también están mis futuros cuñaditos, Fernando y Samanta; también está Alexander vestido con uniforme de fútbol. Lo primero que se me ocurre es mirar a Alex y preguntarle: —¿Ganaron o perdieron? —Obvio, ganamos —responde él con gran orgullo. —Me alegra, hijo —dice papá—, pero por lo menos pudiste cambiarte de ropa antes de venir. ¿Qué pensará tu prometida? —Dijiste que era importante —responde él—. Además, la que me va a querer me querrá como soy. —Se acerca a Samanta y la abraza; ella hace una mueca de que huele mal, llevándose la mano a la nariz. Yo sé lo que intenta hacer, pero no puedo permitir que le haga eso, ¡es horrible! Hasta a mí me da asco de solo verlo. Decido rescatarla. —Ok, ok, campeón, ya sé que quieres estar cerca a tu novia, pero sudor y novias no son compatibles —le digo y la aparto de él. Alex se da cuenta de que dañé su plan, y Samanta me agradece en voz baja. No podía creer lo que había hecho por ella, sobre todo porque solos la pareja era una bomba de tiempo, pero delante de nuestros padres aparentaban ser dulces y cariñosos, así no sospechaban que no estaban esforzándose en cumplir el trato. Contrario de Mía y Fernando: él era muy tranquilo y Mía estaba decidida a conquistarlo; bueno, eran como el agua y el aceite. Mía quería fiestas, compras y viajes, y Fernando únicamente estudiaba y trabajaba en sus proyectos para empezar en la empresa, ahora familiar… Por otra parte, yo y Ethan no teníamos contacto, ni siquiera nos habíamos vuelto a ver, y ahí estaba él con un lindo traje n***o que le resaltaba los músculos. ¿Era mi imaginación o estaba más fornido? La piel la tenía bronceada como si hubiera estado de viaje en la playa… «Maldito desgraciado, ¿con quién andarías de viaje?»… No podía dejar de pensar… «Si crees que me vas a ver la cara de estúpida…». —Linda, Linda, Linda —me llama papá varias veces. —¡Oh!, lo siento papá, estaba pensando en el nuevo ingeniero de sistemas —dije rápidamente para no dejarme en evidencia. —¡Yujuuuu! —exclama Samanta—. Ponte las pilas, hermanito —refiriéndose a Ethan, quien me mira como si quisiera matarme. —¡Eh!, nooo, nooo —intento aclarar—. No me refería a eso, sino a que tengo una cita con él en horas de la tarde. —¿Cita? —pregunta Mía, con doble sentido. —¡No me refiero a eso! Hablo de una reunión de trabajo, necesito revisar los nuevos softwares por mí misma. Se levanta Ethan de la silla y dice: —¡Basta! Es hora de definir la fecha de la boda, para eso estamos aquí. —¿Fecha? —lo miro sorprendida—. ¿Tan rápido? —Sí, hermanita —dice Alex—, nos vamos a casar el 23 de febrero, ya está decidido. —¿Y lo dices tan tranquilo?, tú como si nada, ¿así de calmado estás? Todos me quedan viendo, y de repente caigo en cuenta… —Esperen, ¿nos vamos a casar todos el mismo día? —Esa era la idea —contesta Fernando—, pero Ethan tiene unos asuntos y tú tienes que viajar a México para cerrar las negociaciones con la multinacional. —Espera, ¿cómo sabes eso? —Todos debemos estar enterados de todo lo relacionado con la fusión de la empresa, querida —me dice Ethan, acercándose y tomándome por la cintura, mientras añade—: De ahora en adelante lo sé todo de ti, mi amor. —¡Iuuu! —le hago una expresión de asco en voz baja para que papá no me escuche. Me alejo de Ethan y le pregunto a papá: —O sea que yo, ¿no me caso el 23? —¡Así es! —responde él—. Por eso estamos discutiendo una fecha, hija. —Bueno, si mis hermanos se casan en 20 días, creo que lo prudente sería esperar que pase la luna de miel y que se adapten a la vida de casados, así que deberíamos esperar hasta final de año —dije intentando retrasar mi boda. —Ja, ja, ja —dice Ethan—. Qué chistosa eres, amorcito. Le estaba comentando a tu papá que no estaba de acuerdo en casarme después, porque añoro casarme contigo lo más pronto posible. —¡Sí, cómo no! —le digo—. Deseas, pero ser más poderoso —le susurro. —¿Y qué?, ese es el trato, y no te pongas difícil; entre más rápido nos casemos, más rápido cumpliremos el trato de un año y nos divorciaremos, así podrás volver a salir en citas con el ingeniero de sistemas. —¿Qué?, ¿celoso? —¿De ti?, ¡jamás! Yo sí salgo con bellezas; en cambio contigo me caso por un acuerdo de negocios, solo así podrías estar con alguien. Si en 24 años ni siquiera te besaron. «¡Uichhhh!». Lo rodeo con mis brazos y lo abrazo, sonrío y él me ve nervioso. —¿Qué haces? —me pregunta. Yo permanezco callada y cuando logro abrazarlo por completo me recuesto a su pecho y hundo mi cabeza en él; está inmóvil, pero puedo sentir cómo se le acelera el corazón. Huele delicioso, pero no estoy ahí para olerlo, sino para morderlo. Pega un grito apenas siente cómo mis dientes aprietan fuerte uno de sus pectorales. Me señala y me grita: —TÚ, NIÑA MALCRIADA, VAS A VER. Se acerca a mí con una rabia en su mirada, pero mi papá se atraviesa preguntando qué ha pasado, por qué saltó de esa manera y a qué se debía ese grito. No pude soportar las ganas de reír, estaba tan feliz. Lo mejor de este mundo era hacerlo enojar, y entonces mi risa fue mi perdición. Ethan se llenó de astucia y dijo: —Suegro, como ve, Linda está feliz, y mi grito fue de emoción. Seguí riéndome a carcajadas sin poder controlarme, y él siguió hablando. —Ve, ¡está encantada! Casi no podía escuchar lo que decían por mi ataque de risa, sentía que había ganado una batalla. Ellos siguieron hablando y cuando por fin pude calmarme, veo que mi papá abraza a Ethan, diciéndole con orgullo: —Es perfecto, hijo, el sábado será. —¿Será qué, papá? —pregunto con curiosidad e incredulidad. —Será nuestro matrimonio, Linda; por fin nos vamos a casar, para hacer feliz a nuestras familias, que tú puedas pagar la deuda y yo pueda cumplir el trato de mi abuelo —dice Ethan con una emoción tan fingida como las pestañas de Mía… Sentí cómo las piernas me temblaban, sentí calor y mi cuerpo de repente se hizo más liviano; caí sentada en el sofá, me quedé petrificada, muda, sin aliento. El sábado era en dos días y yo no tenía ni puta idea de lo que sería mi futuro al lado de ese hombre.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD