Mientras en casa de Edan, él y su prometida estaban sentados frente a frente listos para cenar. La mujer estaba mirando al rubio esperando a que le dijera lo que quería de ella. —¿Me dirás qué quieres hablar conmigo?— le preguntó Vicky mirándolo con seriedad. —Sasha estará conmigo a partir de mañana veinticuatro siete, por si lo entiendes te buscaré un nuevo chófer para que te acompañe con tus caprichos— le dijo Edan—. Sasha ya no estará bajo tu control. Vicky frunció el ceño algo molesta por las palabras de su prometido. —No quiero que me busques a nadie, yo misma buscaré a alguien— le dijo con tono molesto. Edan no dijo más, de todas maneras no le importaba el pensamiento de su prometida sólo le interesaba rescatar a Sasha de su incómoda presencia. Mientras en Bastet Adriel continu

