Jared Había orquestado algo que pensó que funcionaría para aquellos en el departamento de marketing en el sexto piso, haciéndose ver como si se hubiera humillado frente a todos esos humanos porque su propio padre lo obligaba. Era un teatro calculado, frío, meticuloso, casi misericordioso, diseñado para protegerla sin que ella lo pidiera jamás ni agradecerlo en silencio frente a nadie nunca. Humillarse a sí mismo tal como ella había sido humillada debería igualar las cosas y hacerle ver que en realidad no era tan altivo; que no se humillaría ante los demás. Aunque sabía que Wynta sabría que todo era una mentira, esos humanos que trabajaban en su piso no lo sabrían. Eso era lo que importaba en ese momento. Él quitándole el protagonismo y asumiendo la culpa. Sin embargo, ella tenía razón en

