Wynta sacudió la cabeza, indiferente a la arrogancia de la mujer. Iba a borrarle esa sonrisa de la cara en solo unos minutos. —Entonces, Carlotti, viniste a disculparte conmigo, ¿verdad? —dijo, sonando consternada por las declaraciones descaradas de la chica—. Y después de que te disculpaste conmigo, ¿resulta que tiré todas mis cosas al suelo… me hice este labio partido yo sola, verdad? Eso es un poco raro, ¿no crees? ¿Acaso me abofeteé yo sola? ¿Por qué haría eso? ¿Cuál sería el sentido de todo esto? ¿Y qué tendría una disculpa que me haría hacer eso? —Lo hiciste porque estás enojada conmigo, porque Jared te sacó de su coche y vino a buscarme a mí. Ni siquiera sabía que estabas en ese coche con él. Estabas enojada porque puso a un m*****o de la manada antes que a una loba solitaria —dec

