6 años después Abrí mis ojos lentamente, acostumbrándome a la luz que se filtraba por las ventanas, respire hondo, hoy era un día especial, mi cumpleaños número 22. No puedo negar que he tenido mis anti-bajos desde que llegue aquí, pero en ningún momento me arrepentí de esta decisión y menos de las cosas que han pasado desde que llegue. Nada de esto fue un error. Sentí la puerta abrirse y me quedé en mi lugar haciéndome la dormida, la cama se hundió y supe quién era. Pues mi querido esposo, aunque habían pasado años seguía sintiendo raro referirme a él como mi esposo. Deposito un beso en mi hombro, luego otro más cerca del cuello, solté un leve gemido, me aparto el cabello de la cara. –Con que estas despierta–dijo, sonreí dándome vuelta para mirarlo a los ojos, me encantaba cuando no ll

