Ariana Fue una de mis mejores noches al lado de mis padres, siempre que siento que no tengo salida siempre recurro a ellos. —¡Princesa!, ¿Vamos levante?, Fernando está abajo, está muy preocupado por ti. —Abrí mis ojos al escuchar la voz cansada de mi padre. —Fernando, ¿Que hace aquí? —pregunte, llevando mis manos a los ojos y así poder despertar bien. —Yo lo llame princesa, anoche no quise preguntarte, pero si tienen algún problema es mejor que lo hablen, claro está yo voy a estar presente, no quiero que nadie te cause dolor. Llevé mis manos a la cabeza, se me había olvidado que mi padre era un sobreprotector sobrenatural. —¡Hay papito!, Gracias, gracias por preocuparte por mi —dije dándole un beso a mi padre en sus mejillas, alce mi mirada y ahí estaba también mi madre Antonella de

