Como coloque el despertador a las ocho de la mañana para levantarme, ese sonó escandaloso y me despertó no así a Alessandro que como nunca roncaba y Él no se da para roncar, me pareció muy extraño pero igual me levanté para hacer pis, cuando salí Alessandro estaba prácticamente al filo de la cama que si se da una vuelta se cae y se golpea, lo empuje para adentro y lo moví con fuerza para que despierte, más que todo todavía estaba con ganas de un buen sexo Verlo estirarse de la pereza me gusta, tuerce la boca como conejito como si hiciera un pequeño puchero, aproveche besándolo con deseo y le comente lujuriosa —Mi amor quiero hacer un mañanero Su semblante somnoliento de despejó al instante pues propuso —Mi amor, espérate voy a... al baño y regreso, espéranme como me gusta mi amor mmmmm

