Luego de la ducha decidí pedir algo que comer, durante nuestra ida a la playa bebimos más de lo que comimos. Así que ahora, luego de mi relajante baño, mi cuerpo me pide comida. Tomo mi teléfono y busco algún delivery por la zona hasta que encuentro uno que me gusta. La comida llegará en 20 minutos, el tiempo suficiente para cambiarme y estar presentable para recibirla. No saldré más por el día de hoy, así que me pongo un vestido de pijama que es de seda y que me lo regalo Kate en mi último cumpleaños, me queda justo bajo los nalgas y si me agachó, se me verá hasta el alma. No me pongo ropa interior, porque no es necesario, además estoy sola, no hay nadie en casa que me pueda estar mirando. Aunque siendo honesta, me gustaría sentir una mirada en mi... Bajo cuando veo que quedan

