La palabra "Lumina" se quedó flotando en el aire, como un eco que reverberaba en mis entrañas. Mi mente estaba en blanco, o más bien, como si todo se estuviera volviendo borroso. Era como si alguien hubiera apretado un interruptor en mi cabeza, y algo largo y doloroso estuviera emergiendo de la oscuridad. No podía recordar. Quería recordar, pero el vacío era más fuerte. La doctora Rojas me miraba con esa calma insoportable, como si ella ya supiera lo que ocurriría. Gael estaba allí, quieto, observando como si todo esto fuera parte de un show de circo, y empezaba a creer que era así. —Daphne, ¿recuerdas? —La voz de la doctora era suave, pero las palabras golpeaban en mi mente con fuerza. Esa palabra giraba como un remolino, atrapándome en su vaivén. Mis manos empezaron a temblar, y el s

