Trevor movió cielo y tierra para lograr que al día siguiente los atendiera un pediatra y les explicaran los resultados de los exámenes. Había acordado reunirse con Todd en la oficina para tratar el tema de Simón Levi y de su hijo imprudente, pero suspendió todos sus compromisos para acompañar a Brianna. Mientras la mujer terminaba de hablar con el doctor sobre la situación de su hijo, él se lo llevó a caminar por la terraza de la clínica. A George los centros de salud lo ponían inquieto, más aún, luego de haber pasado por el laboratorio a que le sacaran sangre. Para evitar que siguiera llorando, Trevor lo paseó por los jardines mientras le contaba sus travesuras de cuando era chico y se escapaba del control de su abuelo para escalar árboles y agrandar su colección de insectos y gusano

