Trevor entró en el restaurante de Joey y se sentó en la barra. Recién habían abierto. Joey ofrecía almuerzos con menú ejecutivo que eran muy solicitados, pero apenas su personal se preparaba para recibir a los clientes. Su amigo le dio la bienvenida con palmadas en los hombros y puso frente a él una botella de whiskey. —Tu favorito —dijo sonriente y le sirvió un vaso. —Tu intención siempre es la de emborracharme —rebatió Trevor dando un trago a la bebida. —¿Cómo lo supiste? —bromeó Joey— Si comparto un video tuyo en las r************* , haciendo alguna payasada en mi restaurante por culpa del alcohol, volvería a mi negocio el lugar más chic de todo Seattle. Trevor sonrió con poca gracia. —Idiota. —¿Qué haces por aquí un día de semana y a media mañana? El Trevor que conozco se encier

