Italia – Sicilia Diaval Gambino El pecho me duele, o quizá es mi corazón. Tomo una bocanada de aire, al sentir que me ahogo, mis ojos se abren, encontrándome con la luz en mi entorno. Aprieto mi cejo, cuando veo el interior de mi jet privado. Veo una figura, acercarse a mí, es Sabrina, mirándome con una cara de no muy buenos amigos. Estoy muy confundido, debería de estar en mi cama, junto a mi…Doncella. ─¿Dónde está…Megan? ─Cuestiono, con la garganta seca. Sabrina, me empuja el pecho, evitando que me levante. Lanza su cuerpo en el asiento, cruzando sus piernas. ─Massimo Romano, se la ha llevado, te tendió una maldita trampa…casi mueres, tu corazón se detuvo por un instante y tuvieron que reanimarte ─suelta, y solo escucho que el maldito degenerado de Massimo, tiene a mi esposa. ─¿Q

