Remojo mis labios, cuando mis latidos golpean con más fuerza mi tórax. La taquicardia me invade sin piedad, y él se acerca a mí, con pasos imponentes. Niego con la cabeza, alejándome. Sus pasos se detienen, por mi rechazo. ─Entiendo, no te voy a obligar…pero suelo tener cierto tope de paciencia, Cobra y lo que quiero, lo obtengo. Como bien te has dado cuenta ─declara, terminando de acercarse a mí. Posa su mano en mi mejilla, acariciándola. Mi piel reacciona por ese gesto. Se me está haciendo imposible controlar mis instintos, menos cuando él está dominándolos a su antojo─. Entrégate a mí, quiero escuchar de nuevo tus gemidos, sentir ese coño jugoso en mi polla…salta sobre mí, una y otra vez ─gruñe, rozando su pulgar en mi labio inferior. Súbitamente, lo mete, incitándome a chuparlo. Eso

