Italia – Sicilia Diaval Gambino Me desato la corbata, lanzando mi arma al sillón. Mi respiración está alterada mientras Lobo me sigue a todos lados, preocupado, con el hocico lleno de sangre por defenderme, impidiendo que me atraparan. Mis ojos arden de por la rabia que comienza a domarme, suelto gruñidos, destruyendo todo a mi paso, al mismo tiempo, en que latidos son ensordecedores…se la han llevado, me ha traicionado ¡Me mintió! ─Maté a mi hermano por ella…por una mentirosa ─gruño, sintiendo el ardor en mi garganta. Duele, duele mucho─. ¡Vete! ─Le grito a Lobo, quien sale del despacho, con un sollozo. Pero solo me recuerda a ella. Las manos me tiemblan, quiero hacerla pagar por la humillación que me hizo. Sujeto con fuerza mi cabello, tirándome en mi trono, dentro del despacho.

