América – División Fronteriza del SAMC – Calabozo. Diaval Gambino. Resoplo, de nuevo, mirando cómo otro idiota, entra, dejando la bandeja con comida en el suelo. ─¿Termino medio? ─Cuestiono, mirando el filete. ─Cómetelo, esto no es un restaurante de lujo, mafioso ─suelta, el mismo que golpea la pared de vidrio blindado, del calabozo de máxima seguridad del SAMC. Soy el único cautivo aquí. ─¡Te sacaré las entrañas, hijo de puta! ─Grito, lanzando la bandeja con la asquerosa comida. Él se carcajea. ─Nunca saldrás de aquí ─suelta, otra voz, que llama mi atención. Arrugo el cejo, levantándome de la silla, para acercarme al vidrio impenetrable, veo la figura del sujeto, que parece tener un rango mayor…un payaso mayor─. Deberías de comer, sino, morirás de inanición ─suelta, esbozo una so

