—Como siempre, estoy plenamente agradecido por la confianza que me brindan al permitirme ser anfitrión de un evento tan magnífico como lo es la Deniere, la antenoche de festejo y Glamour antes del Grand Prix de Mónaco. Agradezco a Stefano Carey por otorgarme esta oportunidad, espero como cada año haber superado las expectativas del anterior, porque ese siempre será mi objetivo. Mis más grandes agradecimientos a Marseille, que como siempre ha logrado organizar un evento tan digno como este y nos ha permitido disfrutar esta noche de alcohol, maravillosa comida, compañía, pero sobre todo de aspiraciones al mañana—comenzó diciendo el magnate cuando llegó su turno de pasar al palco a dedicar unas palabras a los presentes como ya era costumbre. Lorraine le observaba a la distancia, desde su mesa

