—Hemos traído al doctor desde Monte Carlo, pensamos que sería más rápido que enviarla a la ciudad—informó Antoine en cuanto miró a Giovanni entrar a la mansión empapado y con Lorraine en brazos. Luego de sacarla del bosque de Saint Jean, los paramédicos la analizaron y llegaron a la conclusión de que su situación era crítica, pero no ameritaba enviarla al hospital, necesitaba que la temperatura regresara a su cuerpo y eso era más rápido en casa. Noelle era preocupación pura así que no dudó en seguirlo hasta la habitación para comprobar el estado de su hija. Giovanni la depositó sobre el sofá, pues así lo indicó el médico quien le pidió a su Noelle que le quitara toda la ropa mojada, pues la francesa podría estar entrando en un cuadro de hipotermia debido al frío. El doctor la revisó de f

