Así transcurrió el resto del día escolar con tranquilidad, salvo que un grupo de chicas, miraba con envidia a Sakura, eran alumnas tanto de primer y segundo año, ambas admiradoras de Amano y Yamada, ya hablarían con la nueva, y le harían ver que no sería tan fácil su estancia en ese colegio.
Al día siguiente, el ambiente comenzaba a sentirse mucho más caluroso, la dulce castaña salió de la mansión de sus abuelos con paso ligero, su madre le había dicho que la escuela no se encontraba lejos y que el día anterior se perdió por distraída, la joven se percató que el aliento de su madre olía bastante a alcohol, otra vez había estado bebiendo por la noche y al parecer por las ojeras que traía en el rostro fue hasta entrada la madrugada.
Ella suspiro decepcionada, siempre supo que a su madre le gustaba la bebida, en las diversas reuniones a las que asistía con su padre, cuando aún era una niña en Nueva York, Ryooma llegaba cargándola y ella gritando completamente ebria, en esas noches, la pequeña Sakura se refugiaba en su habitación y fingía estar dormida, su padre evito muchas veces que Naoko entrara y la despertara para enojo de la mujer.
Naoko miro el desagrado en el rostro de su hija, pero aun así ni le importo y se marchó nuevamente a su habitación para continuar durmiendo, le dolía bastante la cabeza.
Sakura caminaba con paso lento, en realidad no quería asistir al colegio, se le hacía completamente aburrido y sin sentido asistir, el primer año de preparatoria ya lo había cursado y terminado con excelentes notas, ahora se encontraba estudiando material de segundo, eran video clases que le mandaba su profesor particular, ella las veía, realizaba los diversos ejercicios y se los estaba enviando a su profesor vía correo.
¡Ey, tú Honda Sakura! - la chica volteó y miro que tres chicas al parecer de segundo año, le estaban llamando, no las conocía, asi que no se detuvo y continúo caminando, su mente tenía un sinfín de pensamientos >, asi que continuo con su camino y no hizo caso, cuando de pronto una chica se le adelanto.
Te estamos hablando- dijo la más alta de ellas que respondía al nombre Misao, Sakura levanto el rostro contrariado, nunca en su anterior escuela le sucedió algo de esa manera, todos eran respetuosos con ella.
¿Qué es lo que se les ofrece? - dijo la joven y levanto el rostro y miro directamente a la chica que había hablado, Misao Murakami- te escucho, ¿o acaso te quedaste muda? - cuestiono en tono de burla la chica, Sakura no se había percatado que tanto Amano como Yamada se encontraban detrás de ella y que las chicas de segundo año se dieron cuenta de ello y se retiraron mirando con odio a la chica.
¡Que chicas tan más raras! - dijo Sakura y continúo caminando, aun no se daba cuenta que los dos chicos se encontraban en el lugar, al entrar al salón se le hizo sumamente extraño que Yoshiki, no hubiese llegado, al cabo de unos minutos llego el chico, saludando a otros compañeros, se sentó en su lugar y saludo a Sakura con la mano, la chica le respondió de la misma forma.
La clase paso con normalidad, Yoshiki era uno de los más inteligentes del curso, y Sakura al ser un tema de biología que dominaba, no se le hizo difícil, lo que más le aburria era algo que ella ya había estudiado. Así que solo tomaba apuntes como un robot.
Mientras tanto en la mansión de los abuelos de Sakura, el abuelo de esta Tenma, se encontraba con su esposa, hablaban acerca de la grave situación de su hija.
Me preocupa bastante,Naoko - habló Tenma, se encontraban en el despacho de este- nunca pensé que se encontrará tan mal, por lo menos el día de ayer, se tomó media botella de vodka entre el almuerzo y la comida, más el vino en la cena, y se terminó la otra mitad de la botella entre la comida y la cena.
La mujer mayor miraba a su esposo con tristeza, no podía creer que su hija mayor tuviera esas actitudes- no sé qué piense nuestra hija, Tenma, solo sé que ya en su hogar y la podemos ayudar, Ryooma ,vendrá por Sakura, no sabemos cuándo, si Naoko continúa bebiendo de esa manera, moverá, cielo, mar, tierra, y todo el mundo para tener a Sakura junto a él- la voz de la mujer se quebró e hizo un esfuerzo para que las lágrimas no salieran y no bajaran por sus mejillas- debemos hacer algo para evitarlo, no soportaría, perder a Sakura nuevamente.
No la perderemos, Megumi, pero si Ryomma, inicia un nuevo juicio y lo gana, podrá llevarse a su hija – hablo el hombre mayor desde el otro lado del escritorio- vamos, ¡no llores, querida mía!, seca esas lagrimas que bajan por tus hermosos ojos- el hombre saco un pañuelo de su saco y se lo ofreció a la mujer- Naoko, ¿ya despertó? - cuestiono Tenma.
Se levanto de la cama para despedir a Sakura, le pedí que al menos hiciera eso- dijo Megumi- pero al parecer aun desprendía aroma a alcohol o quizá aún se encontraba ebria- la mujer meneo la cabeza en señal de desaprobación por la conducta de su hija.
Ven vamos, tenemos que hablar con ella- dijo el hombre- ¡no es posible que siga actuando de esa manera! - Tenma ofreció el brazo a su esposa y ambos salieron del despacho, en el comedor su hija se encontraba tomando un desayuno tardío, había ordenado que una de las cocineras le preparara una receta americana, PanCakes con mucho sirope de maple, era el mejor remedio para la resaca tan fuerte que estaba padeciendo en estos momentos, al ver que sus padres entraron en la habitación lo tomo sin importancia y los ignoro por completo.
Naoko Honda como aún se llamaba, había adoptado el nombre del padre de Sakura cuando solo tenía diecisiete años de edad, que fue cuando resulto embarazada de la chica, su novio 4 años mayor Ryooma Honda, acepto el embarazo de buen grado y con alegría, a lo mismo que al principio Naoko, pero al ver las responsabilidades que era el ser madre, todo comenzó a cambiar, sus padres insistieron en que ya no era que terminara la preparatoria, así solo culmino el segundo año de esta, cuando su pequeña hija tenía tan solo siete años a Ryooma su padre lo envió a América para hacerse cargo de las empresas en aquel país, así que vida volvió a dar una vuelta tan grande que no supo cómo manejarlo, ahora se encontraba en ese lugar, nuevamente con treinta y dos años, casi treinta y tres, con una hija adolescente que no sabía cómo manejarla, no es que no amara a su pequeña flor de cerezo, si no que no quería que ella, sufriera lo que ella, surgió durante la adolescencia.
Queremos hablar contigo,Naoko- hablo el padre mirando con desaprobación a su hija- así que termina eso que estas comiendo y presta atención- dijo Tenma mientras tomaba asiento en la silla que se encontraba frente a ella, la mujer alzo la mirada y comió un gran bocado de pan cake cubierto de miel.
¡no hables tan fuerte, me duele la cabeza! - dijo Naoko- ¿De qué quieres hablar? - hablo la chica mientras tomaba un trago de la taza de café que tenía frente a ella.
Si es sobre tu problema con las bebidas alcohólicas y el trato que das a Sakura- hablo Tenma con autoridad- nos preocupa está situación, por tú salud, el bienestar de tu hija.
Padre, madre, regrese a j***n solamente para alejarme de Ryomma, y como consecuencia alejar a Sakura de él, ya que es una manera que regrese conmigo y volvamos hacer la familia que éramos- hablo Naoko y comió otro pedazo de pan cake- ese es mi plan- Ryooma no puede vivir alejado de Sakura.
Tanto Tenma como Megumi se quedaron mirando, un poco desconcertados, si bien intentaban comprender la situación con su hija, ese plan era un intento desesperado
No creemos- comenzó a decir el padre, cuando la mujer joven se levantó de la mesa y miro a su padre con enojo y dolor.
¡ustedes! -señalaron a sus padres, me obligaron a casarme y a tener a Sakura, yo amaba a Ryooma, pero no era el momento para casarnos, si me hubieran dejado tener a Sakura y que ustedes la cuidaran, hubiese terminado la escuela, después, me tuve que marchar a otro lugar, a otro país, fue duro estar sola, Ryooma comenzó a trabajar, llegar tarde, y ya no quiero hablar- la mujer salió corriendo del lugar, no quería hablar con sus padres, ni con nadie, le dolía la cabeza, tenía náuseas, el dolor, los recuerdos, todo se mezclaba en su cabeza, necesitaba un trago y lo tomaría en ese mismo momento.
Así que se dirigió al bar se encontraba en otra habitación, tomo una botella nueva de vodka se sirvió un trago puro y lo tomo de una sola vez.