Desde que volvimos, durante todo el camino Nick no soltó mi mano en ningún momento removiendo un sentimiento hermoso dentro de mí. Aún no habíamos tenido tiempo de hablar. Seguía afligiéndome el recuerdo de Bea con Nick aunque sé que no es tiempo para esto. — ¿No te hizo daño? —preguntó el por enésima vez desde que veníamos en viaje. —No que yo sepa, creo que pase la mayor parte del tiempo dormida o algo… Pero dijo que había bebido mi sangre. Él chasqueó la lengua mirándome. —No lo hizo, sé cuando un vampiro muerde a un humano y no tienes ese semblante, sin embargo estás un poco pálida. —Solo me muero por ver a Nikki ¿Cómo está? —No ha dejado de preguntar por ti, tuve que decirle que estabas a que tu amiga Xyrenna. —Mi pobre niña… Por suerte habíamos llegado ya así que

